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Malvinas: la historia de Walter Corral, un ex combatiente de Garré

Walter Corral tiene 56 años y una historia marcada a fuego desde hace 37: los 74 días que pasó en Malvinas, desde el primero hasta el último del conflicto bélico. Más aún, para él el día más importante para recordar es el 28 de marzo, que fue cuando partió desde Bahía Blanca hacia una práctica en el Sur, pero terminó integrando el primer grupo de soldados que desembarcó en las Islas, los que bajaron la bandera inglesa e izaron la celeste y blanca, abriendo así un capítulo muy triste para nuestra historia en el que murieron cientos de jóvenes, y una herida abierta en nuestra sociedad a lo largo de los años.

Corral es oriundo de Garré, la localidad partida por los distritos de Trenque Lauquen y Guaminí. A los 18 años se incorporó al Servicio Militar Obligatorio, eso fue en febrero de 1982 y un mes después estaba tomando las Islas Malvinas. Integró el Batallón 181 de Comunicaciones que, junto al Regimiento 25 del Ejército, fueron los primeros en pisar Malvinas el 2 de abril de 1982, bajo las órdenes de Mohamed Alí Seineldin.

Guaminí tiene 4 ex combatientes, uno por localidad: Guaminí, Casbas, Garré y Bonifacio, y hace unos años, durante la gestión de Alberto Cordero, se construyó un monumento en cada una de las poblaciones. Garré tiene uno grande, con un cañón antiaéreo que donó la Armada. En cada una de las obras, los ex combatientes participaban de la idea a transmitir.

Al de Garré lo inauguró Corral, pero esa aparición pública es una de las pocas que cuenta este hombre que se emociona y la voz se le entrecorta cuando habla del conflicto bélico, y lamenta que no hubo más reconocimientos ni contención para los veteranos muchos de los cuales se suicidaron luego de finalizada la guerra.

“Me tocó el servicio militar, me incorporé en febrero de 1982 y el 28 de marzo nos embarcaron hacia Puerto Belgrano sin saber qué estaba pasando. Se creía que íbamos a hacer una práctica al sur pero al tercer día de viaje, a la altura del estrecho de Magallanes, nos avisan que íbamos a tomar Malvinas”.

“Tenía 18 años, no tenía ninguna experiencia, sólo 30 días de instrucción, pero bueno me tocó ir, fue uno de los pocos regimientos que estuvimos desde el primer día hasta el último, desde la toma hasta la rendición. Salimos el 28 de marzo y volvimos el 20 de junio, viví desde el primer al último día” recuerda hoy consultado por Oeste BA.

“Fue algo muy duro. Estábamos cerca de donde se libraron las batallas más importantes. Entre el 9 y el 14 de junio, nos bombardearon durante toda la noche y de día con aviones y desembarcos, se incendió el cuartel, era un infierno eso. No veía la hora que se terminara, era un infierno. Lamentablemente fue muy duro”.

Corral vio caer a compañeros suyos, pero hoy dice que no sabe si alcanzó a tener miedo por su vida “me preocupaba más mi familia que había quedado en Garré. Yo ya estaba jugado, me tocó ir allá y una vez allá te podía tocar o no la muerte, yo ya estaba en eso, a dar todo por la patria. Nuestro grupo estaba muy unido, sabíamos en lo que estábamos. Tuve compañeros que murieron, que compartíamos cosas todos los días, fue un momento muy duro, lo que más sentí el día de la rendición fue entregar el fusil, era mi compañero desde el primer día”.

En su unidad, dijo, no le tocó pasar hambre y pudo incluso hacer un par de llamados a familiares en Guaminí, ya que Garré no tenía teléfonos, y pudieron triangular para avisar que estaba bien.

“Fue muy duro regresar, estas fechas me ponen muy mal. Pienso en mi familia, mi señora y mis hijos, para poder superar, es difícil esto no lo superás nunca, estuve 74 días en Malvinas y siento mucho por los que no pudieron regresar, tuve la suerte de volver y gracias a Dios lo puedo contar”.

“No es fácil salir de esta experiencia yo en estas fechas me pongo mal” le dijo a Oeste BA sin poder evitar que la voz se entrecorte en más de una oportunidad “nunca quise volver a Malvinas, esto es algo muy personal. Algunos regresaron, han ido hasta 3 veces, algunos les ha hecho bien y a otros muy mal, yo no quise ir, mi hijo menor quiere que vaya”. Durante su relato habla de su familia en todo momento “mi señora Nelly y mis hijos Jonatán y Nicolás, tengo mucho apoyo de ellos”.

Corral lamenta que durante muchos años a los veteranos se los miró de reojo “649 bajas en Malvinas, pero hubo más suicidios una vez finalizado el conflicto, siento que no siempre se reconoció a los veteranos y el Estado no se preocupó por poner psicólogos o asistencia para los chicos”, se quejó.

Hoy 2 de abril se juntará con compañeros suyos de Malvinas en Bonifacio, partido de Guaminí, a comer un asado y recordar los días que los marcaron a fuego, para siempre.

 

One Response

  1. Me siento orgulloso, y a mis 76 años me emociono con tan claro y valiente relato, y entiendo que el Estado les debe su merecido reconocimiento. Le envío un cordial saludo, un fuerte y merecido abrazo, y como argentino mi personal y agradecido RECONCIMIENTO.

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