Los gimnasios están entre los rubros más golpeados por la crisis que desató la pandemia del Covid 19. No sólo porque están cerrados, afrontando gastos y sin poder facturar, sino porque todos los especialistas coinciden que serán de los últimos que puedan abrir sus puertas. Ante este panorama están al borde de la quiebra y presentaron una nota a la Municipalidad pidiendo medidas de salvataje y que les dejen reabrir sus puertas.
Gustavo Martos del gimansio Seng Do es uno de los que firmó la nota que se presentó en la Dirección de Deportes. “Nos reunimos con algunos propietarios y presentamos una nota y u protocolo de apertura para ver si se puede abrir. Hoy se abrieron el 90% de los comercios de Trenque Lauquen y sólo el 10% estamos afuera”, dijo a OESTE BA.
El profesor dijo que el gimansio es su única fuente de ingreso, que además tiene una empleada y paga alquiler, servicios, impuestos, y no factura nada desde el 17 de marzo.
“Nosotros seguimos pagando alquileres, sueldos, servicios, impuestos. La Municipalidad nos cobra seguridad e higiene, y no colabora en nada, tampoco yo entré en la categoría del monotributo para cobrar los 10 mil pesos y no califico para el crédito de tasa 0, es decir estamos mal, estamos parados hace 2 meses. Se habilita una agencia de quiniela y no un gimnasio” se quejó del otro lado del telefóno.
“Si vos pensás el fucionamiento de un supermercado y de un gym sería igual, no es algo recreativo solamente, también hay cuestiones médicas, muchos de mis alumnos los mandan los médicos. No se puede aguantar, estoy pidiendo plata prestada para pagar gastos, queremos que se contemple la situación, nosotros también damos empleo en la ciudad”, sostuvo.
Mauricio Francolino es de los más veteranos en el ambiente de los gimnasios. En 1994 se puso a cargo de su primer gym, luego de haber trabajado en varias salas de musculación en la ciudad.
En la charla con OESTE BA dijo: “Desde el 17 de marzo estamos cerrados, tenemos muchos gastos que tenemos que seguir pagando y no hay ingresos porque no se puede trabajar. Hemos encontrado una forma de alquilar parte del equipamiento para salvar algunos gastos, pero es mínimo en relación al trabajo que se tenía”.
Si rescata algo positivo es que “sirvió para tirar parejos, tenemos más diálogo y contacto entre los gimnasios. Algunos tenemos suerte de estar en un club que tienen una visión más social y pueden comprender la circunstancia a la hora de hablar de los alquileres, pero hay que seguir pagando los alquileres con las puertas cerradas”.
“Hicimos una nota a la Municipalidad para ver si se puede abrir con grupos reducidos y cumpliendo todas las normas, también entendemos que será menos la gente que quiera ahora volver al gym, muchos seguirán entrenando en su casa hasta que todo pase”.
CROSFIT
Leonel Acosta del “Centro Fit Evolution” cerró sus puertas el 17 de marzo. “Cuando se decretó la cuarentena cerramos a la espera de novedades” dijo a OESTE BA. Luego “alquilamos materiales e hicimos rutinas on line para salvar gastos, sueldos y alquiler. Obviamente toda esta movida nos genera sólo el 20% de la facturación que teníamos, hoy estamos pero si esto sigue no sabemos cómo vamos a seguir”, advierte.
“Tenés que seguir pagando todo porque si no, se genera una deuda que no vamos a poder pagar, pensamos seguir hasta donde se pueda. Tenemos contacto con algunos colegas y la situación es igual para todos”.
Una manera de encontrarle la vuelta a la crisis fue hacer una plataforma para subir rutitas y que los alumnos pueden descargar, pero eso no reemplaza los ingresos.
“De acuerdo a las notificas seremos los últimos en abrir, vamos formando la idea que hasta septiembre quizás no abramos las puertas, hoy son todas pérdidas no hay ganancias, tenemos que agradecer a la gente que compra nuestras rutinas gracias a eso podemos pagar los sueldos, la luz y lo que se puede”.










