Becan, una escuela que enseña conductas a los perros

Este año, por la pandemia, la cuarentena y el aislamiento, fue el de mayor cantidad de adopciones de perros en todo el país. Aquí mismo en Trenque Lauquen cuesta hoy encontrar perros en adopción. Pero esa necesidad de cubrir una compañía en tiempos de soledad, desnudó una problemática que antes…

Este año, por la pandemia, la cuarentena y el aislamiento, fue el de mayor cantidad de adopciones de perros en todo el país. Aquí mismo en Trenque Lauquen cuesta hoy encontrar perros en adopción. Pero esa necesidad de cubrir una compañía en tiempos de soledad, desnudó una problemática que antes no era considerada tal: cómo lograr un  mejor comportamiento de nuestra mascota en la casa.

Surgieron entonces interrogantes a resolver: cómo hacer para que durante nuestro paseo el perro no tironee de la cuerda; cómo hacer que no rompa zapatillas o medias o que no salte a las personas cuando ingresan a la casa. En estos tiempos modernos, en los que el perro ocupa un lugar central en el hogar y sus demandas son atendidas, hay especialistas que vienen a dar una mano en estas tareas.

Becan es una escuela de adiestramiento y educación en positivo, basadas en técnicas y procesos certificados por la Asociación Argentina de Ciencias del Comportamiento. Al frente está Axel Benéitez un joven de 26 años, que hace 6 llegó procedente de Tres Lomas para estudiar una carrera universitaria y ahora pasa sus días con los perros. 

Todo surgió porque una vez radicado en la ciudad Axel se alistó el Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios. Viene de una familia bomberil, su abuelo fue de los fundadores en Tres Lomas, y una vez su novia le regaló una perra Zimba, a la que intentó adiestrarla en la búsqueda de personas y ponerla a disposición de los bomberos. Por razones laborales dejó su servicio en la entidad voluntaria pero aprovechó ese conocimiento para dar rienda suelta a Becan.

“Quería entrenar mi perra para la búsqueda de personas así que comencé a investigar sobre el adiestramiento, educación del perro, la psicología animal. Luego aproveché ese interés inicial para dedicarme a esto” le dijo a OESTE BA.

Por su trabajo dice que circula mucho en la ciudad “veo la problemática de los perros en la calle y la necesidad de dar respuesta” entonces amplió su capacitación realizó el diplomado en ciencias caninas y hoy cursa la instrucción de adiestramiento profesional.

“Vamos a la casa, la gente nos comenta los problemas que tiene con su perro, conocemos los animales, analizamos sus conductas, los antecedentes, sus consecuencias y aplicamos las metodologías”.

Los denominadores comunes de esas consultas, dijo, son “el perro rompe todo, el perro salta, ladra todo el día, no socializa, tironea la correa”. Las conductas “se pueden normalizar”, cuanto más chico de edad el perro mejor, dice.

“En este último tiempo, ha cambiado mucho la mentalidad de las personas hacia las mascotas, antes la gente le pegaba para que adoptara  conductas, pero hoy gracias a Youtube, libros y demás, hablan de estímulo, premiación, la socialización, el paseo del perro, etc. Nos encontrado con gente que me dice que le da lástima retar al perro porque es como su hijo, no hay que retar sino corregir y educar”.

No es el único en la ciudad, aclara, sino que otro vecino también trabaja en el mismo sentido, pero sí subraya que no es paseador de perros “soy educador venimos a corregir sus conductas para lograr la armonía 24 X 7 para que la convivencia sea pacífica”. La rutina consiste en un encuentro semanal de una hora “porque el perro se puede concentrar no más de 15 minutos, y el resto es juego y distracción para que no se estrese y pierda la motivación y luego se inicia un proceso de relajación para que no quede muy arriba cuando nos vamos”.

TODOS PUEDEN APRENDER

Para su técnica utiliza también a su perra Zimba que es como la tutora en los encuentros. “Todos los perros pueden aprender, hay algunas razas que son más propensos a generar algunas conductas, pero el perro de la calle es el mejor para aprender porque ya tiene incorporado el concepto de socialización”.

También dijo que hay perros “potencialmente peligrosos” de razas cuya genética tiene un mandato de morder, correr y perseguir “pero todo se puede corregir”.

“Siempre recomiendo el juego, aunque no haya espacio en la casa siempre se puede hacer algo como tironear con una cuerda o buscar una pelota, eso hace a la confianza entre ambos. El bienestar del animal es importante, la vacunación, la alimentación, que siempre tenga el agua fría, comodidad y espacio, no pegarle, no gritarle porque no sirve”.

En el final, destacó el trabajo de Zoonosis de la Municipalidad y de las protectoras de animales “su trabajo es para sacarse el sombrero”.

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