Relato desde la primera línea de batalla contra el Covid

Cuando Andrés Guillot levanta el teléfono, se cumplen 23 horas dentro del Hospital. En una hora habrá entregado la guardia y se retirará a descansar de una jornada agobiante que divide entre la guardia general y la Terapia Intensiva, es decir la primera línea de batalla del sistema sanitario contra…

Cuando Andrés Guillot levanta el teléfono, se cumplen 23 horas dentro del Hospital. En una hora habrá entregado la guardia y se retirará a descansar de una jornada agobiante que divide entre la guardia general y la Terapia Intensiva, es decir la primera línea de batalla del sistema sanitario contra la pandemia.

Guillot tiene 42 años es Jefe de Guardia y médico especialista en Terapia. Asume un perfil muy bajo y nunca concede entrevistas a la prensa. Hace esta excepción para hablar del trabajo intrahospitalario, un submundo de pasillos silenciosos muy ruidosos de día y silenciosos de noche, que solo se alteran por los rechinar de las ruedas de las camillas, donde el dolor es un invitado indeseado pero con el que se convive a diario.

Hace 13 años que trabaja en el Hospital pero todo cambió en marzo de 2020. Hay un antes y después del inicio de la pandemia. “No nos preparan para dar informes de pacientes graves, te vas a preparando a medida que vas transitando la profesión y emocionalmente no es algo que pasa por pasar, es algo que duele mucho cuando tenés que dar un informe no alentador” dice el médico en la charla con este medio.

¿Cómo fue el inicio de la pandemia? “En marzo parecía algo lejano y luego comenzaron las reuniones para prepararnos para atender una pandemia, pero nunca imaginamos vivir esto”. La pandemia “nos afecta a todos” dijo “es una enfermedad anárquica y no sabes cómo te va a afectar, porque vemos pacientes sin factores de riesgo y que también la pasa mal. La sociedad tiene la suerte que no ve el 5% de lo que vemos nosotros. La gente sólo toma conciencia si le toca cerca”.

Confirmó que el personal de salud está cansado y agotado “estamos todos muy cansados y vemos que no hay un fin, no se sabe cuándo esto va a terminar lo único que nos queda es buscar estrategias para atender más y mejor a la gente y para que a nadie del personal de salud le pase nada”.

El Hospital hoy “es una preocupación, es venir a ver con qué te vas a encontrar y los problemas que vas a resolver, porque además hay problemas sociales de muchos pacientes con covid” reveló.

Dijo que nunca tuvo miedo por su familia, su esposa y sus hijos porque respetan los protocolos y se cuidan mucho; y se refirió a un posteo que realizó en las redes sociales hace varios meses en el que advirtió de manera premonitoria que la situación se iba a agravar si no había más cuidados de la gente. “Generalmente no escribo nada, lo hice porque entendí que eso podía ayudar. La única herramienta que tenemos para sobrellevar es la vacuna y que no se contagien, pero la sociedad sigue con comportamientos que no son adecuados”.

¿Llegan los aplausos y el reconocimiento de la gente? “Me emociona el reconocimiento de la gente”, respondió pero aclaró en seguida “hoy el mayor reconocimiento sería que la sociedad se cuide. El sentimiento de apoyo y acompañamiento lo percibimos, pero nos gustaría ver que es sume gente para trabajar y sobre todo para evitar los contagios”.

-¿Cómo es estar al frente de una terapia que desde afuera se percibe como un lugar de mucha tensión y crisis?

-No es un lugar caótico porque se trabaja bien y tranquilo. Sí es un lugar difícil porque trabajamos con todas las camas ocupadas y muchas veces con todos los respiradores ocupados, entonces te quedas pensando ¿qué pasa si entra otro paciente y necesita un respirador y no lo tengo?, por eso tenemos un sistema de derivaciones tempranas. 

No es caótico –siguió-  pero es angustiante porque no alcanza y si sumamos más enfermos habrá más dificultades. Un paciente de Terapia no sale en 2 ó 3 días y se van acumulando. Alguna vez se va a terminar la capacidad de recepción, espero no tener que vivir una situación de esa naturaleza. Para nosotros todo paciente debe ser atendido como si fuera de tu familia,  vos pensás que puede ser tu padre o tu hermana la que necesite un lugar allí.

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