“El Ministro Martin Guzmán manifestó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional es el más razonable y que es un camino transitable. Celebro también sus expresiones que la renegociación no implicara una pérdida de derechos para la población y que no afectara ni el trabajo, ni el crecimiento que paulatinamente viene dándose. Haremos un análisis más profundo cuando se debata en el Congreso de la Nación.
De todos modos espero que este megaendeudamiento al que nos llevó Cambiemos en el gobierno de Mauricio Macri, contraído a espaldas del Congreso Nacional como lo exige la Constitución, tenga consecuencias judiciales y políticas y que una vez en nuestra historia respondan con su propio patrimonio.
Fue el mismo Fondo Monetario internacional quien ratificó que el dinero fue usado en el financiamiento de su campaña para que no perdiese las elecciones de 2019 y que los capitales se los fugaron del País.
En este sentido yo me pregunto por qué es el Pueblo argentino es quien debe hacerse cargo de esa deuda en detrimento de nuestro futuro. No es nuestra deuda, es una estafa.
Asimismo, y lo digo humildemente, porque estamos muy lejos de las negociaciones, también le cabe responsabilidad al Fondo monetario por haber otorgado un crédito imposible de pagar. Esto es irresponsabilidad del Fondo Monetario? Obviamente que no. Como ha sucedido a lo largo de nuestra historia el Fondo ha cumplido su cometido político con este acuerdo que es tener por 12 años más, intervención en nuestras decisiones soberanas con un monitoreo permanente. Atento a su reconocimiento, es el mismo fondo quien debería colaborar en la repatriación de los activos que están en el exterior.
Es verdad que como Pueblo no debemos perder nuestra memoria porque estamos condenados al fracaso.
Cada endeudamiento que ha tenido nuestro País, desde Rivadavia (1824) tuvieron como objeto la instalación de un modelo liberal. En 1946/1952 durante los gobiernos de Juan Domingo Perón fue la primera vez que de ser un país deudor, pasamos a ser un país acreedor.
Luego desde su caída en 1955 con la Revolución Libertadora y hasta 2003 volvieron a endeudarnos con los mismos inconfesables fines, incluso estatizando la deuda de privados de grupos de empresas entre las que se encuentran entre otras las de Mauricio Macri. O sea el Pueblo argentino se hizo cargo de sus propias deudas.
Los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández vuelven a recuperarnos como País soberano y a abonar las deudas con los organismos externos. Entre 2005 y 2010, se canceló la totalidad de la deuda que el país tenía con el Fondo con una reducción del 73 % (respecto del PBI) resultando ser el país con mayor nivel de desendeudamiento del mundo.
Nuevamente Cambiemos y con los mismos propósitos de instalar un modelo Neoliberal a espaldas del Pueblo argentino vuelve a hipotecar nuestro futuro con este endeudamiento. Y me parece incomprensible que los mismos que produjeron esta desastrosa situación tengan la impunidad de hablar, aconsejar y hacer campaña rumbo a las próximas elecciones sin ningún escrúpulo”.
Nota enviada por Mónica Estévez








