Heredero de un apellido pesado en el ambiente de la pelota a paleta, Jerónimo Butti exhibe ese dorsal sin condicionamientos. Habla de su abuelo y de su padre, los pelotaris que le abrieron camino a su carrera vertiginosa que muy chico lo tuvo como campeón mundial sub20, pero también habla mucho sobre su presente y futuro. A los 22 años, el chico tiene en claro que la mayor enseñanza de sus antepasados no está en la cancha sino en la vida: “Para mí hoy lo más importante es terminar la carrera”, dice.
Entrevistado en FM Tiempo el joven pelotari trenquelauquense, hoy el mejor de nuestro pueblo y ranqueado a nivel internacional, se encuentra en un momento bisagra: quiere recibirse de abogado, primero, y luego pensar en su pasión deportiva. No pierde nunca ese faro a lo largo de la charla radial.
Hoy está de regreso en Trenque Lauquen tras cursar los primeros años de la carrera universitaria en la UBA y jugar allí en el Club de Vicente López. Desde aquí rinde a distancia las materias que le quedan y trata de entrenar para no perder la permanencia. Lo hace bajo las órdenes del profesor Ezquiel Corea en la parte física, pero tiene muchas limitantes para la práctica ya que no tiene roce local con deportistas de su nivel.
Como se dijo “Jero” así le dicen todos es campeón del mundo. Desde que se coronó no se pudo realizar otro mundial por la pandemia, recién el próximo año expone su título.
“El pelotari de la familia era mi abuelo. Mi padre empezó a jugar de grande y nos inculcó a nosotros así que mi hermano Felipe y yo jugamos” dice sobre sus orígenes que alternó con el fútbol y el básquet, hasta que se decidió por el deporte heredado de los vascos.
“Siempre tuve como prioridad el estudio y no la paleta. Es una pasión y nunca dejas de jugar pero disminuís la intensidad a la mitad de los días. Los primeros años de la carrera estuve en CABA y jugaba para el club de Vicente López y jugaba mucho, pero era una complicación por las distancias y el transporte; y esas cosas me hacía relegar el estudio que es la prioridad”
Por eso lo vieron volver. “Aquí nos falta prácticas con jugadores de las mismas condiciones, uno mejora cuando enfrentas a un rival del mismo nivel o mejor”. Pero lo que perdió en un aspecto lo ganó en otro: “Tengo más tiempo y dedicación para el estudio; quiero terminar la carrera, después veremos si puedo volver a entrenar con más fuerza”.
Desde mucho chico el deporte le insumió parte de su tiempo. Entre los 15 y 19 años viajó mucho a CABA a jugar y perfeccionarse “y te perdes muchas cosas. Vos te tenes que levantar temprano para ir a entrenar cuando otros salen de noche”.
Aprovechando su estancia en Trenque Lauque, el Club Argentino lo tentó y abrió una escuelita para difundir el deporte. “Empecé a dar clases en el FBCA para los que quieran aprender y para todas las edades. Me gusta enseñar, me hicieron una propuesta del FBCA se los agradezco y hay un nuevo impulso al deporte por parte del club, me pone contento porque no es un deporte muy masivo”.
Entonces aprovecha e invita a todos a conocer este deporte que no es muy conocido. “Los que no juegan se pierden de mucho es muy lindo jugarlo más que mirarlo, es un deporte de mucha adrenalina, la pelota va rápida y cuando le agarras el gustito no dejas de jugar es medio adictivo, y se puede equiparar el juego con distintas condiciones. Además, el clima es muy cordial, un ambiente muy lindo de distintas edades, con muchos asados y reuniones”, (ríe).
Cuando le preguntaron cómo se prepara para el mundial del año que viene, volvió a aclarar “aún tengo tiempo, pero para mi la prioridad es la carrera, primero quiero recibirme y luego ver como seguimos con la carrera deportiva”.

“Jero” Butti el pelotari trenquelauquense, en una etapa importante de su vida
Heredero de un apellido pesado en el ambiente de la pelota a paleta, Jerónimo Butti exhibe ese dorsal sin condicionamientos. Habla de su abuelo y de su padre, los pelotaris que le abrieron camino a su carrera vertiginosa que muy chico lo tuvo como campeón mundial sub20, pero también habla…

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