El Príncipe Arbelbide: “En la música soy yo al 100%, es todo para mí”

“¿De qué hobby me hablás?, esto es una pasión, una vida” relata Raúl El Príncipe Arbelbide que responde cuando alguien denomina así a su afición por la guitarra que abraza desde hace 50 años y que le implica una búsqueda incesante y hasta obsesiva por los laberintos multicolores del sonido.…

“¿De qué hobby me hablás?, esto es una pasión, una vida” relata Raúl El Príncipe Arbelbide que responde cuando alguien denomina así a su afición por la guitarra que abraza desde hace 50 años y que le implica una búsqueda incesante y hasta obsesiva por los laberintos multicolores del sonido.
Ahí se entiende su afirmación que completa la frase “para mí la música es todo, es donde soy yo al 100%”. El músico trenquelauquense de 57 años y que abona un bajo perfil, cuenta sobre sus espaldas con 10 discos de estudio grabados con dos bandas míticas: Duna y Aleman Grup, y se ganó un lugar en la escena nacional con el éxito alcanzado a principios de década del 80 con la primera de las bandas mencionadas con la que giró a lo largo y ancho del país y también fronteras afuera.
Sus inicios musicales están asociados a su infancia, contó en una entrevista con FM Tiempo. Aunque en su familia no había músicos, la devoción de su madre por Creedence Clearwater Revival lo llevó al sonido de las 6 cuerdas “a los 6 años le pedí a mi vieja de estudiar guitarra” aunque esas primeras clases no fueron las que había soñado porque su profesora enseñaba música clásica y una estricta lectura de pentagramas que casi lo alejan del instrumento, hasta que dio con un profesor de folclore y todo cambió.
A los 16 años se sumó a Jorge Azpiroz para tocar en el Aleman Grup hasta que marchó a Buenos Aires para estudiar psicología. Era el amanecer democrático y la explosión de una de las mejores épocas del rock argentino. “Buenos Aires era un espacio de mucha cultura y una de las cosas que más me impresionó fue una presentación de Federico Moura con Virus”, recuerda hoy.
En la Facultad conoció a un compañero que forma parte de Duna, si bien no tocaba era parte del grupo de amigos y quien había bautizado así a la agrupación que habitaba el under porteño. “Me llevó al ensayo, tocaron Final Marruecos y me dieron una guitarra” que no soltaría por varios años. El primer disco lo grabaron en 1986 y un año después lideraban todos los rankings nacionales “fue el primer disco de DG Discos que era la discográfica de Daniel Grinback, que era el productor número uno de su momento y que tenía la radio Rock & Pop” eso ayudó a la difusión.
Con 21 años y llegado del interior integraba una de las bandas más populares por aquellos años. “Fue una época muy linda. En 1989 sacamos el segundo disco pero había una crisis muy grande y no había vinilo para hacer los discos”, la repercusión no fue de la misma magnitud “y por razones personales me tuve que volver a Trenque Lauquen a mediados de los 90 y me incorporé al Aleman”.
Con Duna grabó 3 discos y tocó por todo el país y también en otros países. La banda cambió de nombre a Abejorros tras su salida y también tuvo mucho éxito a principios de 2000 llegando a ser teloneros de Paul McCartney en 3 shows en River.
EN TRENQUE LAUQUEN

En el 2014 se volvieron a reunir porque “un amigo que es propietario de Pop Art en sus inicios había sido manager de Duna y decidió reeditar el primer disco y organizó un show” que abrió la segunda temporada de la banda ya sin el bajista Luciano Delbene radicado en Brasil.
-Para vos es como tener 2 familias.
-Está buenísimo porque son amigos de toda la vida. El Alemán y Villa son dos socios musicales alucinantes porque son dos compositores tremendos, es muy fácil hacer música con ellos. Tuve suerte o elegí bien, soy muy afortunado.
-Vos entonces serías como el Keith Richards de ambos.
-No, no eso es muy grande, soy su socio musical, el Loco Sierra dice que soy el que hace el trabajo sucio de las bandas, que es organizar las cosas. Tengo la suerte de tener estos socios musicales alucinantes y que además podemos tocar después de tantos años.
En otro tramo de la entrevista El Príncipe se describe como “obsesivo” por el sonido. “Villa (Alejandro Villanueva guitarra y voz de Duna) es más que yo y siempre estamos aprendiendo cosas nuevas, siento que no sé nada aún, en música podés vivir 5 vidas aprendiendo mi búsqueda es más por el sonido que por el virtuosismo, hay un dicho que dice cuántas guitarras más necesita un guitarrista, solo 1, la próxima”. En la acutalidad tiene 8 o 10 guitarras y ahora está “enamorado” de la Duesemberg alemana con la que sale a escena.
“Uno no puede dedicarse 100% por eso no hacemos más. Todos tenemos que trabajar y eso también tiene una parte positiva porque te da una felicidad extra, hacer la música libremente sin tener esa presión también tiene su lado bueno”.
-Cuando mirás hacia atrás, ¿estás conforme con la carrera musical que hiciste?
-Sí, porque siempre estuve haciendo algo, nunca paré, siempre busqué la manera de hacerlo, pasé momentos de la vida muy difíciles y a pesar de eso siempre continué y eso lo valoro, por supuesto que uno siempre sueña con hacer más cosas pero bueno, poder seguir haciendo lo que me gusta a esta altura de la vida está buenísimo.
-¿Qué es para vos la música?
-Soy yo cuando estoy haciendo música arriba en el escenario es la expresión mía al cien por ciento después camino por la vida haciendo un montón de cosas, trabajando, viajando pero yo soy yo realmente en la música. Eso es la música para mí. Mi todo. Hay gente que me dice, “que buen hobby”, ¿de qué hobby me hablas?. Esto no es un hobby, esto es una pasión, es una vida. la música es todo. Recién vengo de la sala de ensayo de desarmar todos los pedalitos que llevé a Buenos Aires ayer. Desarmé todo, armé otra pedalera nueva, conecté 700 cables y estuve probando, llegué hasta el minuto antes de venir acá, probando a ver que sonara todo.
-¿Y la guitarra qué es para vos?
-Es mi compañera de toda la vida, siempre estoy con una guitarra y siempre quiero una guitarra más. Disfruto mucho los shows generalmente el cantante está más nervioso porque es quien tiene que hablar y enfrentar a la gente, yo lo disfruto desde el momento que me levanto a la mañana, para mi es lo mismo tocar para 10 personas que para 10 mil.
Mañana sábado El Príncipe sale a escena con sus viejos socios de Duna en un recital al aire libre en Villegas y Teniente General Uriburu, con la calle cortada en enero, un planazo, habrá invitados sorpresas y “un guiño a La Sobrecarga” anunció es decir una atmósfera de los 80 que vale la pena volver a respirar.
Como si fuera poco, también tiene una relación con La Sobrecarga. Allí tocó percusión durante el mítico recital en el que la banda trenquelauquense hizo de teloneros de The Cure.

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