El presidente del Colegio de Martilleros de Trenque Lauquen, Carlos Prono, se pronunció sobre el proyecto del Gobierno nacional que busca avanzar con la desregulación del mercado inmobiliario, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger.
Prono remarcó que la actividad inmobiliaria ya es una de las más abiertas: “Nosotros no somos obligatorios para nadie, somos voluntarios y prestamos un servicio en el que la gente confía”. Sin embargo, advirtió que la iniciativa oficial podría tener consecuencias negativas: “Tenemos una posición sumamente clara: esto va a perjudicar, no tanto a los profesionales, sino a la sociedad que perdería garantías a la hora de operar”.
El dirigente explicó que los colegios profesionales cumplen un rol esencial: “No están para defender a los profesionales, sino para defender a la sociedad de los profesionales. Verifican que quien dice ser martillero, abogado o médico esté legalmente habilitado y, si se equivoca, exista un tribunal de disciplina que lo juzgue”.
También subrayó que la regulación del ejercicio profesional es competencia de las provincias, lo que podría derivar en un conflicto de poderes: “Cada provincia legisla sobre el ejercicio de las profesiones. En Buenos Aires rige la Ley 10.973. Un proyecto nacional podría chocar con esas facultades”.
Finalmente, Prono defendió la confianza como pilar de la actividad: “Cuando alguien abre la puerta de una inmobiliaria lo hace porque cree que va a ser un buen negocio, del lado del comprador o del vendedor. Esa confianza es lo que defendemos y lo que está en juego con este proyecto”.
LOS PUNTOS MÁS SALIENTES
Según una nota publicada ayer en el diario La Nación estos son los puntos más salientes de la reforma que impulsa el Gobierno Nacional.
• Fin de la matrícula obligatoria. Ya no se necesitará estar inscripto en ningún registro ni colegio profesional para operar como intermediario inmobiliario. El registro pasa a ser voluntario, controlado por instituciones que certifiquen idoneidad. Es decir, que habrá un cambio en la categoría de la actividad: deja de ser profesional y vuelve a ser comercial.
• Sin título universitario. Se elimina la exigencia de título académico como condición de acceso o permanencia en la actividad
• Colegios profesionales sin poder sancionatorio. Los colegios pierden la facultad de sancionar o controlar a los operadores. Los conflictos pasan a resolverse exclusivamente en la Justicia.
• Fin de restricciones geográficas. Se eliminan las restricciones territoriales, se puede operar en cualquier provincia sin necesidad de reinscribirse ni pedir convalidación local.
• Honorarios libres. Se eliminan los aranceles mínimos y honorarios fijos. Las partes negocian libremente las comisiones.
• Derogación en cascada. Artículo que deroga todo el andamiaje normativo previo que imponga matrícula, título, sanciones extrajudiciales, restricciones geográficas o precios regulados.









