En un acto realizado ayer (jueves) en la Plaza Británica, quedó formalmente restituida en su sitio original la Cruz del Misionero, un símbolo vinculado a las primeras misiones católicas en Trenque Lauquen y a los comienzos de la historia de la ciudad, y se realizó la presentación de seis murales realizados por alumnos del Jardín de Infantes Pimpollitos del Rosario, que permanecerán emplazados en este espacio público, en el sector de los juegos.
El acto fue encabezado por el intendente Francisco Recoulat, y contó con la presencia de concejales; consejeros escolares; el secretario de Obras y Servicios Públicos, Manuel Silva Muñoz, la directora de Espacios Verdes, Magdalena Delacre; equipo de gobierno municipal, autoridades educativas, el padre Matías Micucci, integrantes de la comunidad educativa del Jardín Pimpollitos del Rosario; el ex concejal Jorge Lamelo, familias, vecinos y miembros del grupo “Amigos de la Plaza Británica”.
La actividad se desarrolló en el marco de los festejos por el 150º aniversario de Trenque Lauquen y tuvo como eje la recuperación de un elemento del patrimonio histórico local y la participación de las nuevas generaciones en la construcción de la identidad de la ciudad.
La Cruz del Misionero originalmente ubicada en este lugar era de madera y posteriormente fue reemplazada por una de metal, donada por el exconcejal de Trenque Lauquen Hortensio Lamelo y realizada por su hijo, Jorge Lamelo.
La Plaza Británica, ubicada en la zona de médanos y uno de los puntos más altos de la ciudad, está vinculada a los primeros años de la fundación de Trenque Lauquen. Según la historia local, en este sector se realizaron las primeras misas de los misioneros que llegaban para acompañar a los pobladores y administrar los sacramentos.
En el marco del 150º aniversario, la restitución de la Cruz permite recuperar y poner nuevamente en valor un elemento que forma parte de la memoria colectiva de la comunidad, vinculando el patrimonio, la historia y las tradiciones locales.
Durante el acto se destacó especialmente el trabajo de Margarita Zubia y Gustavo Fernández, quienes hallaron la pieza histórica, y de la Comisión “Amigos de la Plaza Británica”, que impulsó el proyecto para recuperar y restituir la Cruz.
También se reconoció la labor de Julio Díaz y del arquitecto Javier Núñez, así como el trabajo realizado por distintas áreas municipales para concretar la puesta en valor y el emplazamiento de la pieza, entre ellas la dirección de Obras Públicas, la dirección de Espacios Verdes y el área de Mantenimiento.
La bendición de la Cruz del Misionero estuvo a cargo del padre Matías Micucci, quien en su mensaje señaló que “el arte y la belleza siempre puedan ser un vehículo de conexión con Dios, y que esta Cruz que es del misionero nos recuerde de donde sacamos nuestras fuerzas para mantenernos en el camino de la fe de esta entrega de amor que tuvo Jesús por nosotros”.








