El siguiente es un texto de la Comisión por los Derechos Humanos
Tardíamente, el 13 de septiembre de 1980, cuando ya el número de desapariciones forzadas diarias había disminuido mucho, Nora Alicia Larrubia Cabrera y Carlos Segismundo Karis fueron secuestrados por los asesinos genocidas de la última dictadura cívico (empresario – eclesiástica) – militar, y continúan desaparecidos hasta hoy. Han pasado 46 años, pero continúan presentes en el recuerdo de sus seres queridos, y de aquella parte de la sociedad argentina que se niega al olvido y el silencio.
Por este nuevo aniversario, como cada año en septiembre una prima hermana de Nora donó a la Biblioteca Popular «Osvaldo Bayer» (sita en calle Pellegrini N° 342) dos libros, que son también, de alguna forma, «primos hermanos» en el testimonio de las atrocidades cometidas contra la humanidad entre 1976 y 1983. Se trata de los tomos negro y blanco de «50 historias de juicios por la dictadura en Argentina», que contienen cada uno veinticinco historias como «pedacitos de memoria»; este gran trabajo es una compilación de Fernando Tebele y María Eugenia Otero, y fue publicado por La Retaguardia Ediciones en 2026.
Como siempre, María Emilia Cabrera acompaña la donación con una dedicatoria muy especial, que se reproduce a continuación:
A 46 años del secuestro y desaparición de Nora Larrubia y Carlos Karis:
“Notas para una restitución futura
1
La desaparición forzada/ como operación contra el archivo del mundo
2
La humanidad responsable/ de todos sus muertos sin sepultura
3
Si no es muerte/ la organización del mundo/ se torna incompleta
4
Reunir lo disperso/ no debe perderse ni hueso/ ni nombre/ ni recuerdo verbal […]
7
La desaparición negó restos/ alteró fechas/ produjo silencio/ cavó la fosa NN
No buscó la muerte/ buscó impedir/ toda restitución futura
8
Archivar es resistir para el futuro/ Testimoniar es conservar vida en potencia
de lo que vendrá/ La Memoria es un acto del futuro
9
Nombrar en archivo es fijar coordenadas/ para un tiempo que vendrá
10
Es infraestructura del porvenir/ No para el duelo. […]”
Julián Axat
Ambos tomos de La Retaguardia que compilan 50 crónicas sobre juicios penales por delitos contra la
humanidad perpetrados durante la dictadura, hoy ya en la Bayer, tienen como destino los lectores de la
misma, y mantener vivo en la memoria colectiva el recuerdo de quienes fueron Nora Alicia Larrubia y
Carlos Segismundo Karis, compañeros de vida y militancia secuestrados y desaparecidos el 13 de
septiembre de 1980 por miembros de la dictadura cívico-militar de Argentina de 1976 a 1983. No hay
testimonios de sobrevivientes que los hayan visto con vida en algún centro clandestino de detención,
tortura y exterminio de personas. Permanecen desaparecidos.
En tiempos de negacionismo, incluso reivindicación, del genocidio realizado por los asesinos y cómplices
de la dictadura por parte de las más altas autoridades del poder ejecutivo nacional actual, entre otros
personajes, vale más que nunca la búsqueda de verdad y justicia para sus víctimas, entre ellos Nora y
Carlos, claro, y también sus madres: Alicia Cabrera y Rosa Veniani respectivamente, Susana Larrubia -la
hermana de Nora- y su compañero Adolfo Coloma Machuca, y los 30.000 detenidos-desaparecidos, y
estos volúmenes de La Retaguardia reflejan esa búsqueda, que no es solo para alivio de víctimas y
familiares, sino, al decir de uno de los prologuistas de la obra de La Retaguardia, Dr. Esteban Rodríguez
Egger: “A 50 años, la Justicia no es memoria del pasado: es defensa del futuro.”
Al igual que en tantos años anteriores, gritamos:
NORA ALICIA LARRUBIA CABRERA: ¡Presente!
CARLOS SEGISMUNDO KARIS: ¡Presente!








