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A 85 años de su inauguración: la historia de Giat y Bat

En 1935 abrió sus puertas en Beruti la fábrica de tejidos que aún no era conocida con la sigla GIAT (grandes industrias argentinas de trenzado). Su radicación en la ciudad trenquelauquense, fue decisión de Carlos Guazzone que tenía una fábrica similar en Buenos Aires y sufrió un incendio devastador. Dio a empleo a 200 personas, fue la vida de la localidad y cerró sus puertas definitivamente a mediados de la década del 90. Hoy es un edificio en ruinas.

El libro Huellas, escribe sobre la historia de la fábrica que “en 1934 un incendio que poco dejó en pie terminó con la fábrica y con los sueños sin embargo Carlos Guazzone no bajó los brazos y en una decisión que tuvo su cuota de riesgo pensó en trasladar la fábrica a Beruti el lugar ideal para la puesta en marcha de la nueva industria fue el edificio que ocupó el antiguo molino harinero cerrado en 1920. La fábrica fue inaugurada el 3 de junio de 1935 coincidiendo con la fiesta de Santa Clotilde patrona del pueblo”.

El diario La Opinión del 31 de mayo de 1935 dice lo siguiente: “La fábrica de tejido de Beruti se inaugura el lunes con un almuerzo a la criolla que será servido en las instalaciones de la misma será inaugurado el lunes próximo”. La oferta de trabajo que hizo esta importante industria en momentos en que aún se hacía sentir la grave crisis económica el año 30 despertó en la gente un gran interés y atraído por una nueva propuesta laboral que resolvería tantas angustias comenzaron a llegar a Beruti.

Para resolver esta situación se pensó hacer 50 viviendas conformando el primer Barrio Obrero. Se construyeron 10 primeras causas que entregó a sus obreros.

En 1936 hubo una huelga general que permitió el cambio de las condiciones de trabajo. A lo largo de los años y durante la década del 40 la empresa incursiona para tratar de fabricar goma y plástico que era la materia prima con la cual después terminaban haciendo los hilados.

La fábrica ya era conocida por las siglas GIAT (grandes industrias argentinas de trenzado) en esa época se levantó la torre donde se instaló la fábrica BAT (barnices aplicados a transición). En 1955 se hace cargo de la empresa como director general Carlos Sebastiani. En la década del 70 el señor Claudio Sebastiani se convierte en presidente del directorio.

La fábrica tenía tres turnos de trabajo que se iniciaban a las 6 de la mañana, y llegó a ocupar a 200 personas. La producción de la empresa era transportada Buenos Aires atrás del ferrocarril

Las dificultades económicas comienzan en la década del 70 y en el año 71 se habla de una intervención a la empresa que termina con 112 despidos porque no se podían pagar los salarios. La empresa continúa trabajando “con menos personal sin embargo en 1985 pudo celebrar los 50 años de trabajo una situación que muy pocas empresas podían hacer” señala el libro Huellas.

“La fábrica significó mucho para el pueblo, la seguridad de contar con el bien inapreciable del trabajo y los beneficios sociales que trae aparejado marcó una época del progreso y bienestar permitió que muchos hijos de obreros pueden estudiar te alcanzarán títulos universitarios o terciarios desempeñando actividades de mayor retribución económica que la de sus padres y algo muy importante permitió la inserción de la mujer en el mundo laboral no creemos equivocarnos al afirmar que la fábrica ha sido la vida de Beruti” concluye el libro Huellas.