Abel Dalbene, en el Día del Pediatra: “La confianza y la claridad en el diálogo son la base de la relación con las familias”

“No quedan palabras más que de agradecimiento a todos estos padres que nos apoyan y confían en nosotros”, expresó.

Cada 20 de octubre se celebra el Día del Pediatra, una fecha que invita a reconocer el trabajo de los profesionales que acompañan el crecimiento y el desarrollo de los chicos, pero también el vínculo que construyen con las familias a lo largo de los años.
En una entrevista con La 96.5 FM, el médico Abel Dalbene habló sobre el significado de la profesión, el cariño que recibe de la comunidad de Trenque Lauquen y los desafíos que enfrenta la pediatría en la actualidad. Con la experiencia de años de trabajo, destacó que la confianza, la honestidad y la humildad son pilares fundamentales para ejercer la medicina.
Para Dalbene, el reconocimiento que llega en una fecha especial tiene un significado particular, aunque aseguró que su jornada transcurre, como tantas otras, entre las responsabilidades cotidianas. “Particularmente, estoy trabajando desde temprano y siento que por ahí es un día más. Pero, cuando van llegando los mensajes, me va cayendo la ficha”, contó.
En ese sentido, sus primeras palabras fueron de agradecimiento hacia las familias que lo acompañan en su tarea diaria. “La cosa más importante que tienen en su vida son sus hijos. No quedan palabras más que de agradecimiento por tanto cariño y, a veces, hasta diría tolerancia, porque no somos perfectos”, expresó.
UN VÍNCULO QUE SE CONSTRUYE CON LOS AÑOS
La relación entre un pediatra y sus pacientes va mucho más allá de una consulta médica. Se construye con el tiempo, a través de los controles, las preocupaciones, las enfermedades y cada una de las etapas que atraviesan los chicos.
Dalbene reconoció que muchas veces los propios profesionales no alcanzan a dimensionar el alcance de esos vínculos hasta que se detienen a observarlos. “Las relaciones que uno tiene con los padres y con los hijos, incluso cuando los hijos son más grandes y vienen solos al consultorio, son enormes”, señaló.
Y agregó: “Uno está muy inmerso en la problemática y, cuando se abstrae un segundo, dice: la verdad que nos pone felices hacer lo que hacemos”.
Para el médico, encontrar satisfacción en el trabajo cotidiano es una parte importante del ejercicio profesional. “Soy un tipo convencido de que, si uno hace lo que le gusta, las cosas muchas veces suelen ser más fáciles de lo que se ven”, sostuvo.
Al reflexionar sobre el rol del pediatra en la sociedad actual, puso el acento en la necesidad de generar un espacio de confianza, tanto con los padres como con los chicos. Un vínculo que requiere diálogo, sinceridad y la capacidad de reconocer las propias limitaciones.
“Uno puede ser bueno técnicamente, médicamente puede ser bueno, pero siempre tiene que estar esta pata de la confianza y tener humildad para decir: esto se me escapa de mi área de conocimiento”, explicó.
En esa línea, remarcó que el compromiso con el paciente debe ir más allá de los conocimientos individuales. “Uno puede no saber, pero si hay compromiso va a intentar resolverlo de alguna manera”, afirmó.
LA RESPONSABILIDAD DE APRENDER DE LAS SITUACIONES DIFÍCILES
La pediatría también enfrenta momentos dolorosos, especialmente cuando los resultados no son los esperados. Se trata de situaciones que impactan en las familias y que, inevitablemente, dejan una huella en quienes tienen la responsabilidad de atender a los chicos.
Dalbene reconoció que atravesar esas experiencias es difícil para los profesionales y que el aprendizaje permanente resulta indispensable para seguir adelante.
“Es durísimo para nosotros, para los pediatras. La forma de llevar las cosas hacia adelante es aprender y tratar de no volver a cometer los mismos errores”, expresó.
Sin embargo, aclaró que no todas las situaciones complejas responden necesariamente a un error médico. En ocasiones, aun cuando se realizan todos los esfuerzos para que las cosas salgan bien, los resultados no son los esperados.
Frente a esas circunstancias, consideró que la clave está en mantener una actitud de reflexión y honestidad con las familias. “Aprendizaje, humildad, mirar hacia adentro y honestidad con los padres y claridad. Básicamente, esa es la clave para mirar hacia adelante”, señaló.
Al referirse también a las responsabilidades que implica trabajar en el ámbito de la salud pública local, sintetizó los principios que considera esenciales para el funcionamiento de un equipo: “Responsabilidad, criterio y humildad para decir: esto lo tengo que consultar o esto escapa a mí. Principalmente, responsabilidad, seriedad y honestidad”.
EL DESAFÍO DE UNA NATALIDAD EN DESCENSO
Durante la entrevista, otro de los temas abordados fue la disminución de los nacimientos, una tendencia que plantea nuevos desafíos para los profesionales y las instituciones vinculadas con la atención maternoinfantil.
Dalbene señaló que se trata de un fenómeno multicausal que observa desde hace varios años y que obliga a pensar cómo se adaptará la actividad pediátrica a este nuevo escenario.
Como ejemplo, mencionó su experiencia laboral en la Maternidad Sardá, en Buenos Aires, donde, según relató, la cantidad de partos anuales pasó de alrededor de 10.000 a unos 6.000. También aludió al cierre de instituciones de referencia en el área de neonatología.
Al analizar las posibles causas, mencionó distintos factores, entre ellos la postergación de la maternidad y la paternidad por proyectos personales y las decisiones vinculadas con la planificación familiar.
Para el médico, la disminución de los nacimientos también abre un interrogante sobre la manera en que se reorganizará la atención en los próximos años.
“Esta readaptación a un nuevo paradigma, no sé, veremos”, expresó, al reconocer que se trata de una transformación que involucra múltiples aspectos de la sociedad.
ELEGIR AL PEDIATRA DESDE LA CONFIANZA
Hacia el final de la charla, Dalbene volvió sobre una idea que atravesó toda la entrevista: la importancia de construir una relación sincera entre el profesional, los padres y los pacientes.
Para lograrlo, consideró fundamental que exista claridad en la comunicación y que ambas partes puedan expresar sus dudas, preocupaciones y expectativas.
“Los padres tienen que ser claros, el pediatra tiene que ser claro, y tienen que construir en base a una relación de confianza y total sinceridad”, sostuvo.
También remarcó que cada familia debe encontrar al profesional con el que se sienta cómoda y pueda establecer ese vínculo. “No necesariamente un mismo pediatra encuadra para una familia y otro pediatra para otra. Los padres tienen que elegir a quienes consideren que sea el mejor pediatra para sus hijos, independientemente de las personas”, concluyó.

Otras noticias

feito
coope
hcd
Madesur