“Se informa que en el marco de la emergencia sanitaria por el Cocid-19, la Provincia otorgará durante el mes de agosto, en fecha a confirmar, aportes no reintegrables (ATP), por un total de 1500 millones de pesos distribuidos entre todos los municipios de la siguiente manera: 50 por ciento en proporción al CUD 2020 y 50 por ciento en función de los ingresos totales corrientes (recursos de jurisdicción municipal y transferidos de otras jurisdicciones) de acuerdo a datos oficiales enviados por los municipios para el ejercicio 2019”.
Esta es la última comunicación que recibieron los 135 intendentes de parte del ministerio de Economía de la Provincia. Hace referencia a la primera mitad de los 3000 millones conseguidos por los jefes comunales de la oposición a cambio de la aprobación de la ley de financiamiento. Los otros 1500, a repartir de la misma manera, serán girados en el mes de septiembre. Al igual que el ATP de 3000 millones otorgado en junio, otra vez aparece en escena el sistema mixto de reparto.
El porqué de la implementación tiene que ver en principio con la compleja situación que atraviesa el Conurbano en relación a la pandemia y además por la queja de los jefes comunales del interior, que pusieron el grito en el cielo cuando en el mes de julio se repartieron 4000 millones de pesos provenientes de Nación a través del sistema de ingresos, el cual beneficia ampliamente al GBA en detrimento de los distritos de tierra adentro.
Así las cosas, el famoso CUD (Coeficiente Único de Distribución)de la Ley de 10559 (Coparticipación) ya no es el único coeficiente que se utiliza para la distribución de los recursos, al menos los que no tienen que ver con la coparticipación. Los beneficiados, los municipios del GBA. Los perjudicados, los del interior. «A mí me entra un millón de pesos menos», reconoce un alcalde del Frente de Todos de la Cuarta, que justamente por ser parte del oficialismo, prefiere no decirlo en on. Claro, el sistema mixto, también le conviene al GBA. Menos que el de ingresos, pero mucho más que el CUD.
El debut fue en el mes de junio, con un ATP de 3000 millones. “Se acordó que esta plata fuera para el Conurbano no tan perjudicial como el CUD, que es el coeficiente tradicional y que proporcionalmente beneficia a los distritos del interior; ni tan perjudicial para el interior, que en base al nuevo coeficiente ideado por el Conurbano, el de ingresos, los dejaba muy lejos de lo que recibirían por CUD. Entonces se decidió hacer un mix: 50 por ciento por CUD, 50 por ingreso”, cuenta a La Tecla un funcionario de calle 6.
LA NOVELA DEL REPARTO 2020
Apenas iniciada la pandemia, allá por finales de marzo, la Provincia entregaba a los 135 municipios unos 300 millones de pesos para reforzar el sistema de Salud. También lanzaba el Fondo de Infraestructura Municipal por 2 mil millones de pesos, que quedaría en la nada por un tiempo y finalmente se rehabilitaría días atrás, de la mano del ya mencionado endeudamiento. Un mes más tarde, en abril, se sumaría un nuevo ATP por 1000 millones de pesos. Todo repartido a través del CUD, hasta ese momento el único sistema de reparto existente.
La cuarentena avanzaba y los jefes comunales de los grandes distritos observaban con preocupación que la situación se complicaba cada vez más y que el dinero empezaba a no alcanzar. Por eso, cuando aparecieron 4000 millones de pesos extras provenientes de Nación, -todo indica que conseguidos por los intendentes del Conurbano cercanos a Alberto Fernández- estos se le plantaron al gobernador y le comunicaron que había que cambiar la manera de cortar la torta: se cambiaba el CUD por un sistema de ingresos corrientes.
«Los distritos chicos se la quedaban toda», soltó ante este medio, palabras más palabras menos, un mandamás de la Tercera y explicó que “este modo de repartir la plata se armó en relación a los ingresos corrientes de un municipio, tomándose como parámetro el año 2019. ¿Qué son los ingresos corrientes? La plata que llega por coparticipación y la recaudación de las tasas; no así un ATP o cualquier tipo de ingreso excepcional”, afirmó el referente PJ, e hizo hincapié en que era obvio que la medida no iba a caer bien en el interior.
Es que en comparación con los municipios de tierra adentro, los ingresos corrientes de los distritos del Gran Buenos Aires sobre el presupuesto son mucho más grandes, más impactantes. O sea que si el reparto se hace en base a ese coeficiente, como fue que se hizo, los beneficiados son los municipios del Conurbano y los cuatro o cinco grandes del interior. “El gobernador agarró viaje, aceptó, y los que nos enojamos fuimos nosotros; la diferencia era muchísima”, resaltó un alcalde de la Séptima.
«Los que se quejaron fueron los radicales, ellos se encargaron de mostrar los dientes. A la cabeza se puso el intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, que es el presidente del Foro de los jefes comunales de la UCR. Nosotros empujábamos por abajo, por supuesto, acompañamos el reclamo, pero no nos podíamos quejar”, confiesa un peronista de la Quinta, y recuerda que durante el gobierno de Vidal sucedía lo mismo pero a la inversa. “Los peronistas nos quejábamos en voz alta y los radicales nos hacían el aguante en silencio”, explicó.
Párrafo aparte para la voluntad del gobierno provincial de distribuir la plata a todos y cada uno de municipios. Al tratarse de dinero que llega bajo ninguna legislación, sino que es un aporte excepcional, podría no repartirse, podría repartirse sólo a los peronistas, sólo a los del Conurbano o sólo a los del interior. Sin embargo, más allá de los reclamos y los disconformismos, el reparto siempre fue entre los 135. Pero como se dijo antes, el interior se plantó fuerte. “Vicente López recibe por ingresos 80 por ciento más que por CUD”, se quejó un boina blanca de la Sexta.
Efectivamente, con esta distribución, los 35 municipios más poblados de la Provincia (los del GBA mas los grandes del interior) se llevaron el 65 por ciento de la plata y los 100 del interior se quedaron con el 35 por ciento. “Es cierto que tienen la mayoría de los casos de coronavirus, son los más complicados, pero ellos no gastan plata en salud. Los gastos en salud de los distritos del conurbano, en proporción, son ínfimos en relación a lo que invierte una comuna del interior”, dice, un legislador de la Segunda.
Con estos datos los montos recibidos en dinero en nuestra región son los siguientes
Pellegrini $ 15.280.000
Rivadavia $ 44.255.000
Salliqueló $ 18.692.000
T. Lauquen $ 84.626.000









