Se conoció hoy un comunicado de la Red Nacional de H.I.J.O.S., denunciando un gravísimo atentado contra la integridad de una integrante de esa agrupación, militante feminista y en la defensa de los DDHH. Esta joven mujer fue golpeada, atada, abusada sexualmente y amenazada de muerte, el martes 5 de marzo. Sus dos agresores le dijeron, textualmente: «No vinimos a robarte, vinimos a matarte. A nosotros nos pagan para esto». Antes de irse pintaron en una pared la sigla «VLLC», que identifica al sector que hoy gobierna la Nación (ya desde la campaña electoral).
Ignoramos si la gestión de Javier Milei está detrás de este atentado o no, pero consideramos imprescindible que desde la Casa Rosada se sumen enfáticamente al repudio que este hecho criminal merece por parte de cualquier «persona de bien», y que sin dar lugar a dudas se desmarquen de cualquier hipotética responsabilidad relativa a la autoría material y/o intelectual del cobarde ataque.
Lamentablemente, a partir de su emergencia como partido político, La Libertad Avanza ha desparramado, sobre todo a través de redes sociales, tantos y tan variados mensajes de odio que resulta imposible no ubicarlos en la vereda ya no solamente del negacionismo sino también de la reivindicación y hasta la promoción del terrorismo de Estado, al menos discursivamente por el momento.
Esperamos que este salvaje atentado a la compañera militante de H.I.J.O.S. sea urgentemente esclarecido por el Poder Judicial, y que la prédica violenta de lxs principales referentes de La Libertad Avanza no se traslade a hechos todavía más irreversibles que el que repudiamos. Las tempestades que se desatan al cabo de la siembra de sentimientos iracundos no suelen tener «sintonía fina», resultando incapaces de distinguir en sus efectos dañinos entre víctimas propias y ajenas a la espiral de irracionalidad destructiva planificada (más de uno/a que se mantiene indiferente, o incluso se burla, ante la desgracia ajena, cuando le toca más de cerca cae en la cuenta que no estaba exento/a, como suponía).
Comunicado de la Comisión por los Derechos Humanos, Trenque Lauquen.








