Con una nueva ordenanza buscan ordenar la recolección y la gestión de residuos en punta de rambla

El concejal de la UCR Más Diálogo Khalil Gómez fue el autor de la norma recientemente aprobada que busca ordenar el tratamiento de la basura en Trenque Lauquen. En diálogo con FM TIEMPO 91.5, repasó las herramientas que incorpora la ordenanza como cesto domiciliario obligatorio, promotor ambiental, canal de denuncias…

El concejal de la UCR Más Diálogo Khalil Gómez fue el autor de la norma recientemente aprobada que busca ordenar el tratamiento de la basura en Trenque Lauquen. En diálogo con FM TIEMPO 91.5, repasó las herramientas que incorpora la ordenanza como cesto domiciliario obligatorio, promotor ambiental, canal de denuncias y cronograma de recolección de residuos voluminosos, y remarcó que la solución al problema de la basura en puntas de rambla «no es una tarea fácil» y requiere un compromiso a largo plazo de toda la comunidad.

— ¿Qué fue lo que te llevó a elaborar esta nueva ordenanza?
—El tema de la generación de residuos es una preocupación que traigo de hace bastante tiempo. Es algo que veo todos los días: voy por la calle y cuento las ramblas que encuentro con basura en las puntas o bolsas rotas. Siempre traté de exponerlo de alguna manera, incluso antes de ser concejal. El año pasado dije que tenía que dejar de dolerme y empezar a trabajar sobre esa dolencia que me genera ver basura en las puntas de rambla. Así surgió el trabajo con el bloque para generar una ordenanza que dé nuevas herramientas para el tratamiento de los residuos domiciliarios. Entiendo que probablemente no sea la solución final al problema, pero sí genera nuevas herramientas para seguir trabajándolo, y esas herramientas tienen que estar acompañadas por el compromiso de la gente.
— ¿Cuáles son los puntos centrales de las modificaciones? ¿Ya existía una norma que regulaba el tema?
—La ordenanza que presentamos se compone de dos partes. Una reordena la normativa que ya existía —la prohibición de tirar basura en puntas de rambla, la separación en origen entre residuos orgánicos e inorgánicos— y la codifica para que esté todo en una sola norma. La segunda parte son las herramientas nuevas que incorporamos como bloque.
— ¿Cuáles son esas herramientas?
—La primera es la obligación del cesto de basura en el frente de cada domicilio. El municipio va a reglamentarlo y seguramente va a dar un tiempo para que se ejecute, porque entendemos que primero debe existir una etapa de concientización y educación. Además, el municipio pondrá a disposición un modelo estándar para quien no elija comprar uno por su cuenta, a un precio por debajo del mercado: lo que indicamos en la ordenanza es que se pueda ofrecer en 12 cuotas sin interés y que el producto no tenga más del 20% de incremento sobre el costo de los materiales. También contemplamos que quien tenga alguna vulnerabilidad socioeconómica pueda acceder a una bonificación parcial o total.
La segunda herramienta es la figura del promotor ambiental, un aporte de otro de los bloques: un agente que hace de nexo entre el municipio y los barrios, las comisiones barriales y cada cuadra, para hacer escuela sobre el tratamiento de la basura y la separación.
La tercera es la posibilidad de realizar denuncias por cuadra cuando un vecino incumple la normativa, a través de un canal que permita aportar imágenes u otro tipo de pruebas.
Y otra herramienta es la recolección de residuos voluminosos: que el municipio arme un cronograma de recolección por zonas —por ejemplo, en agosto para el barrio Don Felipe, en septiembre para el barrio Esperanza— para que quien tenga un mueble, una bicicleta o un electrodoméstico roto pueda deshacerse de él, incluso si no cuenta con auto para trasladarlo.
— ¿Por qué elegiste poner tanto foco en la basura de punta de rambla? ¿Es el mayor problema en materia de residuos en Trenque Lauquen?
—Creo que sí, que es el mayor inconveniente dentro de la gestión del residuo domiciliario. Hay lugares puntuales en los que uno pasa tres o cuatro veces por semana y siempre encuentra un colchón, una bolsa de basura o restos de poda. Una vez que se incorpora un lugar mal usado para tirar residuos, no es solo una persona la que tira ahí: se vuelve un hábito y hasta se llega a desconocer que existe una norma que lo prohíbe. Me tocó hablar con gente que no sabía que había una norma, tanto personas que vinieron a vivir a Trenque desde otros lugares como personas de acá.
— ¿Se está haciendo la separación en origen? ¿Tienen medido en qué porcentaje?
—Si te hablara de un número, te estaría mintiendo, porque lo desconozco. Sé que el municipio lo tiene medido por zona: hay lugares donde se separa más y otros donde se separa menos. En las zonas donde se detecta más separación, el camión recolector va a una clasificación especial. Es real que a veces un vecino separa y el vecino de al lado no, y esa basura termina yendo junta.
— ¿Y la estación de transferencia, cómo funciona hoy?
—Es una herramienta excepcional. Yo mismo la uso mucho, incluso voy con dos cartones nomás en el auto porque ya me acostumbré a llevar todo separado y clasificarlo en los volquetes. Fue tomando éxito con el correr del tiempo: primero atendía de lunes a viernes, después sumaron los sábados y ahora también mediodía del domingo. Creo que hace falta un poco más de difusión, porque todavía hay gente que va al basurero tradicional cuando tiene la estación de transferencia más cerca.
— ¿Cómo pensás que hay que trabajar para que la ordenanza tenga resultados?
—No vamos a ver los resultados al otro día de que se promulgue; es un trabajo a largo plazo. Antes que las obligaciones, está la parte de enseñar y contar la ordenanza, como pasó en los años noventa con la separación de residuos, cuando se hizo mucha escuela sobre todo en jardines y colegios. Ojalá en algún momento la educación provincial se sume a esto, como pasó en aquel momento, para llegar sobre todo a las primeras infancias: el niño es quien primero absorbe esas herramientas y después las lleva a su casa.
Como decía al principio, creo que el municipio tiene, puede y quiere dar herramientas para solucionar el problema, y a esto hay que sumarle la buena voluntad del vecino que las incorpore. Sabemos que pedir un cesto domiciliario obligatorio es una primera medida chocante, por eso creemos que antes el municipio tiene que difundir hacia dónde apunta la ordenanza. Espero que la comunidad pueda apropiarse de estas herramientas, que las generamos con la mejor voluntad. Puede que tengan errores, pero están pensadas para trabajar sobre esta problemática.

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