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Continuidad pedagógica: el desafío de llevar la escuela a la casa

Antes del aislamiento social, de la cuarentena, llegó la suspensión de clases y una experiencia  clave para docentes y alumnos: la continuidad pedagógica, que más tarde se convirtió en un desafío familiar en el que están hoy padres, alumnos y educadores a distancia. En esta etapa, que se prevé se prolongará en el tiempo, hay que hacer tarea, organizar rutinas, descargar contenidos, investigar y subir a la red los resultados. En poco tiempo, la escuela se trasladó a la casa y cambiaron los hábitos para todos.

Claro que estas experiencias tan profundas  dejan huellas y aprendizajes permanentes. OESTE BA abordó el tema con una consulta a dos docentes Laura Aguilera y Natalia Cardoso, y una madre, Lorena Guida, para contar la experiencia de los dos lados. Todas destacaron la importancia que los contenidos lleguen y que en familia se ponga lo mejor de cada uno en este momento.

Laura Aguilera atendió el llamado de OESTE BA para hablar del tema. Es una de esas docentes todo terreno que dicta clases en el Instituto Nuestra Señora del Rosario, Colegio Los Médanos, CENS Nº455, Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 40. Es  Analista de Computación y Profesora de Matemática.

“De acuerdo a mi formación, no tengo dificultades con el uso de las nuevas tecnologías, para mí es algo habitual”, dijo pero en el rol docente “a pesar de disponer de las herramientas tecnológicas para hacer mi trabajo de manera virtual, extraño el contacto con los alumnos, el aula, el intercambio con el grupo, con cada alumno en particular. Es lo que más me gusta de mi tarea. Explicar, mostrar, volver a explicar y sobre todo aprender de mis alumnos, de sus preguntas sin filtro, de sus respuestas espontáneas, de sus resoluciones únicas”.

Pero “estamos en una situación que nos exige conectarnos de otra forma diferente a la que nos gusta, y eso es lo que genera crisis, porque nos obliga a desestructurarnos. Creo que la mayoría de mis colegas se sienten agobiados, sobrecargados, pero también es cierto que toda la población se siente así”.

Para ella “este es un momento especial, que debemos arremangarnos y tratar de utilizar las nuevas tecnologías para llegar a nuestros alumnos, sobre todo a los que más lo necesitan. A veces no es fácil lograrlo porque no todo el mundo (docentes y alumnos) cuenta con las herramientas necesarias, tanto en lo que a dispositivos se refiere, como en conocimientos para acceder a ellas”.

Contó que por dar clases en distintos lugares tiene distintas experiencias. En algunas se usa el Google Drive para subir las actividades, en otras existen campus virtuales y otros existen actividades impresas que se hicieron llegar con antelación.

“En los establecimientos en los que trabajo, las familias han tenido buena respuesta. Obviamente hay aspectos a mejorar, y es muy bueno recibir la retroalimentación desde los hogares. Todo ha sido tan vertiginoso que todos estamos aprendiendo”.

“Cuando volvamos a las escuelas, no tengo ninguna expectativa referida a los contenidos. Mi expectativa va más allá. Tengo la esperanza de que todo el mundo hayamos aprendido que nos salvamos en racimo, que el otro es muy importante”.

EDUCACIÓN FÍSICA

Natalia Cardoso es profesora de educación física en la Escuela 2, y para ella la continuidad pedagógica fue toda una experiencia, le dijo a OESTE BA.

“La modalidad a distancia me ha hecho crecer en cuanto a lo profesional porque me costaba mucho usar la tecnología y la herramienta más útil que encontré fue hacer videos, como eran largos los subimos a youtube, y para los alumnos fue una linda experiencia porque para ellos la tecnología es mucho más fácil” dijo-

En el área de educación física “lo han recibido de una manera excelente y se ha extendido a comunidades educativas de otras escuelas porque al estar en las redes sociales me escriben de otras escuelas y lo han utilizado también, por eso ahora los nuevos videos son destinados a toda la familia y para que todo el que quiera tomarlo lo haga. En esto estamos todos, tenemos que generar empatía y ponernos en el lugar del otro”.

Cardoso contó que en su familia son 5 integrantes “hoy estamos todos en casa, con un hijo de 21 años, y otros de 14 y 9. Cuando hacemos actividades entre todos, nos damos cuenta que nos une como familia”. Esta experiencia cambiará la “mirada hacia la educación física, porque de la misma manera que artes o plástica, tenían las familias sobre nosotros una mirada distinta como que no tiene la misma importancia que otras materias, entonces ahora la familia ve todo lo que significa, la actividad física: nos aporta a lo físico, emocional y a lo social porque nos une y compartimos momentos. Este periodo nos dejara marcados, y nos cambiará para bien”, sostuvo.

LA MIRADA DE UNA MADRE

Lorena Guida es madre de dos hijos en edad escolar, que cursan en el Instituto Nuestra Señora del Rosario y en el Jardín de esa entidad. Su profesión es docente, pero en su rol de madre le toca atravesar la experiencia de encierro con tareas en el hogar.

“Con el más grande, que va a tercer año la escuela primaria, tenemos más tareas, nos mandaron actividades de todas las áreas, algunas las puede hacer de manera independiente, pero en otras hay que generar acompañamiento y mini clases. Obviamente serían más ricas si tuviera intercambio con compañeros pero esta es la instancia que nos toca”.

“¿Cómo nos organizamos el día?, bueno los tiempos dependen de los días, a veces usamos parte de la mañana y la tarde, y en otras ocasiones cambiamos los horarios. Los chicos están todo el día en la casa y no es fácil pero lo vamos sobrellevando”. En cuanto al menor de los hermanos, las tareas que envió el jardín “son más lúdicas como cantar, leer cuentos, son cosas que nosotros ya tenemos incorporados”. La comunicación con la institución “es vía mail y es fluida” y los contenidos “entiendo que son apropiados, es lo que se pretendía trabajar durante el año claro que serían más ricos si se pudieran dar en un aula para contar experiencias e intercambios, pero esto es lo que nos toca hoy” concluyó.