Este es el texto que publicó Gómez:
Un concejal de La Libertad Avanza, compartió dos contenidos que, leídos juntos, revelan una contradicción que merece ser nombrada con claridad.
Publicó un video cuestionando el funcionamiento sanitario en la localidad de 30 de Agosto, sugiriendo que la derivación de pacientes implica abandono o deficiencia del sistema. Y, no muchos días antes, había difundido con entusiasmo un video donde extracta un ejemplo citando a nuestro Distrito —con lógica de mercado— que los médicos en ciudades pequeñas son necesariamente más generalistas que los de las grandes urbes.
La teoría que él mismo defiende, dice que el grado de especialización del trabajo depende del tamaño del mercado. Un médico en Trenque Lauquen tiene menos posibilidades de especializarse que uno en Buenos Aires, y un médico en 30 de Agosto tiene menos aún que uno en Trenque Lauquen.
Si se acepta esa lógica, y él la aceptó al extractarlo y compartirlo, queda claro que no hay manera de que 30 de Agosto tenga el mismo nivel de especialización que Trenque Lauquen. No por decisión del municipio, sino por el mercado.
La salud en nuestro distrito funciona de manera integrada, no localidad por localidad. Significa que cualquier vecino, viva donde viva, accede al sistema completo, incluyendo el Hospital de Trenque Lauquen. Las derivaciones no son una señal de abandono: son parte de cómo funciona cualquier red de salud moderna y eficiente. Pretender que cada localidad resuelva sola todos los niveles de complejidad, no sería ni eficiente ni financieramente sostenible.
El municipio garantiza: atención local con médicos generalistas, especialistas que recorren el distrito con frecuencia, y derivación organizada para los casos que lo requieren. Eso es organización, no descuido y 30 de Agosto además del médico clínico, recibe periódicamente las especialidades de pediatría, psicología, psicopedagogía, cardiología, traumatología, dermatólogía, odontólogía, endocrinología, obstetricia en guardia pasiva, ginecología, nutricionista, fonoudiologia.
La dificultad para atraer y retener profesionales de la salud en localidades más chicas es real, y nadie lo niega. Pero si la respuesta política que se propone es reducir el Estado, achicar el gasto público y dejar que el mercado regule la asignación de recursos, entonces, ¿Quién va a garantizar médicos en 30 de Agosto?. No se puede aplaudir el ajuste en la Nación y exigir más Estado. No se puede justificar la especialización diferencial y al mismo tiempo reclamar profesionales.
La coherencia también es política. Quizá no entendió lo que recortó o, a poco andar, no resiste un archivo.








