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El auge de la cerveza artesanal

 

El consumo de cerveza artesanal es todo un fenómeno en nuestro país que experimentó un crecimiento geométrico en los veranos 2017 y 2018. En la región proliferaron cervecerías y también los nuevos elaboradores del producto que creen que este auge llegó para quedarse y hay mucho camino aún para recorrer.

Y entonces salieron las versiones Ipa, Honey, Pale ale, Scotch ale, Golden o dorada y otras tantas “made in” Pellegrini, Rivadavia o Trenque Lauquen, sólo para citar algunos ejemplos. Este auge viene asociado a nuevos emprendedores, dispuestos a asumir los riesgos y el acompañamiento –que todos destacan- de planes municipales o provinciales que promueven a los nuevos empresarios.

En esta nota vamos a presentar a tres de estos nuevos empresarios de la cervecería elegidos de manera azarosa, siendo probablemente injustos con las decenas de nuevos fabricantes de cerveza artesanal en nuestra región.

El disparador lo genera Gastón Lamenza, de la cerveza Moustache de Pellegrini. Es que son los autores de una particular publicidad que se viralizó en las redes sociales e hizo visible su producto. La pieza audiovisual es obra de la joven cineasta Carolina Pérez de Maniera Films que hizo el corto “La jugada” filmado en Pellegrini.

 

De Pellegrini

“Comenzamos a finales de 2015 con un amigo. Una noche de filosofía barata y zapatos de goma, hablábamos de la plata que se va del pueblo y justo pasó un camión de cerveza y dijimos vamos a hacer algo acá”, así nació Moustache relata Lamenza. Luego vino un crédito del Municipio para emprendedores, los cursos para elaborar y de ahí a tener una cervecería – bar y cocinar en vivo para los clientes, sólo había un paso.

“Tenemos una recarga de botellones e hicimos una cervecería, es un club house, está la fábrica a la vista. Lo lindo de esto es que los miércoles hacemos cocción en vivo, el público puede ver el producto hay que romper los paradigmas en los pueblos del interior”. La empresa tiene una capacidad de elaboración de 600 litros mensuales pero este mes podrá hacer ya 2 mil litros porque invirtió fuerte en equipamiento. Ya vende en Pellegrini, Salliqueló y Santa Rosa. “La misma vorágine te lleva a crecer y hacer más cosas. Una vez que estas en el baile tenés que bailar”.

Del otro lado del teléfono, este abogado de 33 años cree que esto recién empieza y que la cerveza artesanal tiene mucho para dar aún  en la región.

“¿Por qué Moustache? Por los bigotes de Carlos Pellegrini”, el ex presidente de la Nación y en cuyo honor se denomina el distrito.

 

También en América

Miguel Sacco, está parado en el otro extremo. Con 65 años de edad tiene un camino recorrido. De esos 47 estuvo al frente de un bar, y ahora como se aburría en su casa decidió comenzar a elaborar cerveza artesanal y prepararle el terreno para que su hija tenga un emprendimiento ahora que se vuelve a radicar en América, partido de Rivadavia.

Pero los comienzos son mucho más modestos que los pellegrinenses. Si bien hace dos años que comenzó con las pruebas, hace 6 meses que está elaborando fuerte y con continuidad. “Las primeras eran malas” se ríe.

La habilitación llegó a finales del año pasado y la venta al público en bares de la ciudad. “Esta es bien, bien artesanal” dice. Tiene equipos chicos a la espera que su hija se haga cargo del emprendimiento y se evalúe su crecimiento. Tuvo que ponerle su apellido como nombre a la cerveza porque “América” ya estaba elegido.

Cuál es el fuerte de la cerveza Sacco. “El equilibrio. No es ni fuerte ni suave”. En América dice que ya son 4 los fabricantes de cerveza y él busca sólo generar una actividad, no tiene intenciones económicas pero sí que le permitan a su hija crecer  y confía que en el verano los rivadavienses elegirán su cerveza.

 

En Trenque Lauquen

En Trenque Lauquen también 3 ó 4 elaboradores de cervezas. Los chicos de Westen están éntre los pioneros. Luciano De la lama y Florencia Roedespelguer comandan el emprendimiento familiar, venden en una zona amplia, ahora también tienen venta al público y recarga de botellones.

Con 4 años en el rubro son de los más veteranos. De la lama cortó la tradición familiar de los fierros, los autos de carrera, y los cambió por la elaboración de la cerveza artesanal, algo impensado años atrás que ésta fuera una oportunidad laboral y de desarrollo empresario.

Por su formación de ingeniera agrónoma, algo del tema sabía Florencia, pero hicieron muchos viajes y cursos antes de largarse en la elaboración. Ese paso lo dieron en el 2015, cuando en Buenos Aires ya se vislumbraba pero aquí aún no había señales. “Acá no había nada ni parecido tampoco en la zona. De a poco fuimos aumentando la escala y hoy producimos más de 2500 litros por mes”.

El nombre surge del alemán, porque Florencia tiene orígenes en ese país y está relacionado con la región porque quiere decir oeste. En este tiempo han realizado una gran inversión en equipamiento y ahora están montando un laboratorio propio. “La idea es seguir sumando clientes de acá, de la región y de distintos lugares avanzar sobre la realización de un bar junto a la fábrica”.

Cuando se le pregunta por las características de su cerveza, responden: “Nosotros nos caracterizamos por tratar de hacer cervezas en distintas variantes que se tomen, sabiendo que la artesanal es una cerveza más amarga y pesada respecto de la industrial”.

 

La gran demanda hace que cada vez surjan más elaboradores en distintos lugares de la región, y todos tienen por delante un horizonte amplio sobre el que aún no se sabe cuáles serán los límites. Con la primavera a la vuelta de la esquina, la temporada alta se acerca y nuevos emprendimientos a punto de destaparse.