Pablo Cóccaro, hijo de Néstor, ex director de Higiene Urbana del Municipio publicó un emotivo posteo sobre la vida y obra de su padre, tras dejar la función pública ayer en el marco de la reestructuración de gabinete anunciada por el intendente municipal, Francisco Recoulat.
Este es el posteo: “Mi viejo despide una etapa. Fue Director de Higiene Urbana hasta hoy, en la ciudad más limpia de la Argentina, donde el pueblo es más exigente y sensible que ningún otro en la materia.
No hay nadie que no lo conozca, ni calle que no lo haya visto pasar mil veces. Cualquiera tiene su teléfono, que está al rojo vivo. El sol se acuerda de salir cuando pone en marcha la camioneta. No se sabe cuándo duerme.
Arrancó en 1999 como barrendero, cobraba 100 pesos (100 dólares), en esta casa nunca hubo hambre. Fue cortador de pasto, sereno del taller de Higiene y del parque municipal, capataz. Sin estudios, sólo con la prepotencia del trabajo: llegó a lo más alto, bajó a lo más bajo, besó la lona, nunca se limpió el barro, todo eso con menos de dos brazos.
Inédita pasión, abnegado sacrificio, insuperable estrés, arterias pidiendo pista, estricta dieta a base de milanesas y asado de la mejor carne de vaca del mundo. Reconocimiento popular, premios, agradecimiento en la calle, regalos, saludos a tu mujer y tus hijos.
Hizo de la «gorra de vasco» su símbolo. Peón rural desde los 12 años: bombacha de campo y camisa, como enseñando a la ciudad lo que es vestir de laburante. En su radio suenan folclore y cumbias. Acepta algún mate de los compañeros, pero no tiene tiempo para preparárselo.
Sus hijos aprendimos de él a trabajar, y también de su mujer que cose doce horas al día, por eso tenemos algunos problemitas de percepción del tiempo (Dios nos libre, psicóloga mediante). Hemos querido que esté más en casa, alguna vez lo logramos pero no es salud, el deber llama y la carne es débil.
Le tiraron la toalla desde el rincón, pero sigue peleando y la tiene ganada. El cinturón de campeón no es para cualquiera, ésa es pesada para los que vienen atrás.
«Néstor» viene del griego y significa «el recordado» o «el que llega a la meta». «Edgardo” viene del germánico y es «el que defiende su tierra con lanza», que también es mi nombre. «Coccaro» no sabemos porque se perdió en el tiempo, pero de acá para adelante es este legado. Podemos ser obreros, soldados, jefes, nunca esclavos: siempre gente de pueblo, nos gustan el celeste y el blanco”.
El emotivo posteo del hijo de Néstor Cóccaro tras dejar la Dirección de Higiene
Su hijo Pablo compartió un mensaje lleno de recuerdos y reconocimiento al ex director de Higiene Urbana, destacando su trayectoria desde barrendero hasta funcionario y el legado de esfuerzo y compromiso con la ciudad.

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