El Pequeño Hogar, una institución que cumple una función social clave y silenciosa

El Pequeño Hogar es una institución trenquelauquense que brega por los derechos de los chicos. Tiene casi 40 años en la entidad y cumple con una tarea clave y silenciosa que ahora salió a la luz porque se dio a conocer que empezó la obra del nuevo edificio. Su historia…

El Pequeño Hogar es una institución trenquelauquense que brega por los derechos de los chicos. Tiene casi 40 años en la entidad y cumple con una tarea clave y silenciosa que ahora salió a la luz porque se dio a conocer que empezó la obra del nuevo edificio.

Su historia está vinculada directamente con el ex intendente Horacio Arrastúa quien creó el Pequeño Hogar para contener a los niños que tenían problemas de contención social o eran parte de conflictos judiciales que regulaba la vieja ley de Patronato de Menores. Su inicio se ubica en una vieja casona de la calle Dorrego al 200, luego Jorge Barracchia lo mudó a un anexo de la Casa del Niño y la última mudanza la encomendó Juan Carlos Font que usó el edificio que dejó el Centro Educativo Complementario, donde funciona ahora en calle Cuello.

Trabajan con una matrícula estable de 6 ó 7 chicos que son retirados momentáneamente de su hogar de origen por algún conflicto que requiere la intervención del Estado: la violencia doméstica y los abusos son temas frecuentes cuando se habla de las historias de los niños. El Estado Provincia paga becas por cada chico internado, pero la mayor parte del gasto corre por cuenta de la Municipalidad. Los niños allí alojados van a la escuela, reciben asistencia alimentaria, vestimenta y viven allí por un plazo máximo de 6 meses.

“Para nosotros esta obra es más que ladrillos” dijo Cristina Ferster Secretaria de Desarrollo Humano del Municipio ayer en el programa OESTE BA RADIO DE FM OMEGA al ser consultada sobre la entidad.

“No es lo mismo que la Casa del Niño, muchos se confunden porque funcionaron en el mismo edificio. La Casa del Niño es un centro de día que atiende a los niños a contraturno escolar, con pedagogía y que hace hincapié en lo social”. El Pequeño Hogar, en tanto, “es una entidad de abrigo donde los chicos viven aquí. Hay una cuestión de vulneración de derechos, no siempre es judicial o social, pero debe intervenir el Estado para restituir el derecho y por eso tomamos medidas de abrigo. Nuestro primer objetivo fue cambiar el concepto de lo que la gente tenía sobre el trabajo del Pequeño Hogar y eso fue un trabajo de hormiga que logramos revertir ese concepto antiguo”.

“Son chicos que vienen con una carga emocional y una situación compleja, tenemos un gran equipo del personal municipal para atenderlos pero nos faltan algunas comodidades. Por ejemplo nos faltan ventanas en algunas habitaciones”, dijo Ferster sobre la necesidad de la obra.

CUÁNDO INTERVIENE EL PEQUEÑO

Lautaro Ferreira es el coordianador del Servicio Local un organismo municipal creado por la ley de menores que trabaja en coordinación con la Provincia y que es quien toma las decisiones en temas de minoridad.

Dijo en la entrevista radial, que el Pequeño Hogar “es un hogar convivencial, viven cierto lapso la ley establece como máximo 180 días. La medida prevé la separación del hogar de origen porque se presume que se violó algún derecho del cual es sujeto, antes de tomar la medida se analiza la situación, hay que aclarar que el Servicio Local no quita a los niños de sus padres sino que interviene ante una situación determinada. Nosotros nos salimos a buscar por la ciudad la situación de los chicos, aquí llegan denuncias de la Comisaría de la Mujer, o nos llegan informes del hospital, de una escuela, un jardín, que advierten cierta situación. Primero dialogamos y vemos qué pasa”.

El Pequeño Hogar, agregó, “es un ámbito alternativo para brindar resguardo” y remarcó que la violencia familiar y los abusos sexuales son la mayor cantidad de causas que obligan a la intervención.

“La ley establece 180 días de plazo máximo. Lo primero que buscamos es la reubicación con el grupo familiar de origen, por eso hablamos y dialogamos. A veces le pedimos a la justicia de familia una prórroga de 60 días. Hay oportunidades que aparecen familiares para establecer una guarda del niño y va a una casa que es de la familia, cuando la situación no se puede revertir podemos solicitar la pérdida de la responsabilidad parental para solicitar la adopción, hoy tenemos dos hermanos en esa condición, pero son muy pocos los casos que llegan a esta instancia”, sostuvo.

“Hay algunos casos de abandono total y se buscan familias en el registro de adoptantes pero son casos excepcionales”.

La ley estipula también la figura del “referente comunitario, que aparece cuando nadie en la familia se hace cargo. Es una persona de la comunidad que conoce al niño de chico o tiene cierto lazo con él, es una estrategia más para evitar la institucionalización” y a la que recurren cuando se puede. 

Ferster sostuvo en el final que “es muy difícil separar lo laboral de lo profesional porque siempre te involucras, hay problemáticas dolorosas y son chicos. Al personal le tengo solo palabras de agradecimiento porque no es sólo un trabajo para ellos, aquí hay que poner mucho más de uno para ayudar a los chicos”.

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