Por Miguel Saredi (*)
Especial para OESTE BA
El Peronismo en la segunda mitad del S.XX, como lo fue el radicalismo en la primera mitad del siglo, fueron los grandes movimientos populares argentinos.
La libertad en la UCR, la justicia social, en el Peronismo, son los grandes valores que trajeron a la sociedad argentina.
Setenta y cinco años después, el Peronismo no debe seguir confundiendo, como lo ha hecho muchas veces en los últimos años, a su valor de justicia y equidad con lo que menos tienen, solamente con el rol que debe ocupar el Estado.
El Estado tiene la misión de equilibrar las diferencias, y las desigualdades, se dice se que “es el abrigo de los pobres”.
Pero la riqueza la crea el sector privado; y para ello es necesario que el Peronismo comprenda que debe también apoyar a las Pymes, a los talleres, a los profesionales, a los productores agropecuarios, a los comerciantes, a los empresarios, y a toda la cadena del sector privado; y entender con el principio de la subsidiariedad, que para poder distribuir y equilibrar las desigualdades debe haber un Sector público y un Sector privado que se complementan.
Solamente pensar en lo estatal, aleja al verdadero Peronismo, y lo acerca a posiciones colectivistas que han fracasado en todo el mundo.
(*) ex concejal y ex presidente del PJ de Trenque Lauquen








