En los últimos años, Argentina registra un alarmante incremento en los casos de sífilis y gonorrea, dos enfermedades de transmisión sexual que, según el médico ginecólogo Nicolás Bertachini (MP 58933), son totalmente prevenibles y tratables.
De acuerdo con los datos relevados, desde 2019 a la fecha las denuncias de sífilis se han duplicado, alcanzando entre 50 y 70 casos cada 100.000 habitantes, una cifra considerada elevada. “La sífilis es una enfermedad que puede diagnosticarse y tratarse en un 100%, pero el problema es la falta de prevención y el escaso uso del preservativo”, explicó Bertachini entrevistado por Canal 12.
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por vía sexual. Puede detectarse mediante pruebas de sangre y suele cursar de manera asintomática en varias etapas, lo que dificulta su detección temprana. Entre sus manifestaciones se encuentran lesiones indoloras (chancro), erupciones cutáneas y, en casos avanzados, la neurosífilis, que puede afectar el sistema nervioso central y resultar mortal.
El tratamiento indicado es con penicilina, aplicada por vía intramuscular o endovenosa, lo que permite una recuperación completa si se diagnostica a tiempo.
GONORREA: OTRA AMENAZA SILENCIOSA
La gonorrea, producida por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, también se transmite por vía sexual. En los hombres suele provocar secreción y ardor uretral, mientras que en las mujeres puede afectar órganos internos como útero, trompas y ovarios, generando cuadros de enfermedad pélvica inflamatoria y, en casos crónicos, esterilidad.
A diferencia de la sífilis, la gonorrea no es de denuncia obligatoria, por lo que no existen estadísticas oficiales precisas, aunque los profesionales advierten que su presencia en la consulta diaria es cada vez más frecuente.
PREVENCIÓN Y CONTROL
Bertachini subrayó que ambas enfermedades son totalmente prevenibles mediante el uso de preservativos, disponibles de forma gratuita en centros de salud. También recomendó controles periódicos:
Pruebas de sangre en embarazos y consultas ginecológicas.
Estudios en hombres en consultorios de urología.
Test en casos de cambios de pareja o relaciones de riesgo.
“Son enfermedades que pueden cursar sin síntomas y ese es el mayor peligro: creer que uno está sano. La información es clave, pero lo más importante es la conducta de cuidado”, concluyó el especialista.








