La psicóloga Virginia Rizzo de Trenque Lauquen, respondió el llamado de OESTE BA para hablar del aislamiento social, de la pandemia y del cambio de hábitos abrupto en nuestras vidas. Analizó este contexto con conceptos vinculados al intercambio con el otro, al quedarnos en casa, a la familia y a nuestros tiempos. Sostuvo que sin condicionamientos de horarios externos es necesario sí, reordenar y sostener cierto orden.
“Nos encontramos atravesando a nivel mundial este estado incierto que despierta en cada uno de nosotros esta pandemia. Nos interpela en lo más subjetivo de cada uno; donde la angustia, la incertidumbre, el temor, ansiedad entre otras cobran su rol preponderante”, sostuvo la profesional consultada por este medio.
“Somos desde que nacemos seres que venimos atravesados por el intercambio con un otro; desde nuestro inicio de la vida es necesario el sostén del otro. Pero en estos tiempos que corren hoy en día somos llamados como sociedad a quedarnos en casa, al aislamiento social, algo tan simple que sin embargo podría traer aparejado un sin fin de sensaciones; nos convoca a estar con nosotros mismos, con nuestra familia nuclear y a prescindir de este otro que de una forma u otra nos condiciona”.
-¿Y cómo se sortea este momento?
-No hay una manera única de poder sortear esta crisis, hay tantas maneras posibles como sujetos; porque nos interpela en la subjetividad de cada uno. Lo que si hay son herramientas que podemos tomar y aprovechar para hacer de este aislamiento lo más sano posible para cada uno: tenemos en principio a nuestras familias para aprovecharnos y disfrutar de estos días; porque a pesar de lo incierto que implica el aislamiento se pueden generar momentos que reconforten y disminuyan el estado de tensión.
Tenemos la tecnología al alcance de nuestra mano que ayuda a encontrar diferentes propuestas, y acercarnos a quienes no podemos visitar; libros para poder leer, pintura, cualquier expresión artística que sirva a disminuir el malestar. Hago hincapié en lo sano, porque de eso se trata…de lograr un equilibrio.
-¿Cómo nos condiciona estar todo el tiempo en casa?
-Estar en casa implica un reordenamiento de la rutina; no hay horarios externos que nos condicionen pero si la necesidad de poder seguir sosteniendo cierto orden, dado que no sabemos con precisión si estos días de aislamiento son suficientes o habrá más días; principalmente en casa donde hay niños; que haya momentos de ocio pero también pedagógicos, porque este detenimiento escolar seguramente traerá consecuencias en la currícula escolar de los niños.
Para los adultos también, buscar la forma mediante organización de generar espacios tanto de trabajo, con esta nueva modalidad desde casa, como hábitos (gimnasia, por ejemplo); quizá no se pueda en la manera en que se hacía o de la manera que se espera, y ahí es donde entran en juego nuestras expectativas de lo real que nos toca, esto es parte de un proceso y va a pasar y ahí será tiempo de intentar alcanzar las expectativas; ahora es momento de apuntar a un estado de bienestar. Es necesario que podamos conservar algo de esa rutina detenida momentáneamente.
En el final, sostuvo: “Hemos sido llamados a nivel mundial a mirar a ese otro que nos condiciona y apartarnos para el bienestar suyo y el propio; es tiempo de poner en práctica la empatía, de ser solidarios y acompañar en la medida de lo posible a quien lo necesite; de cuidar a nuestros adultos mayores y todas aquellos que se encuentran dentro del grupo de riesgo #yomequedoencasa”, concluyó.








