El repuestero es un hombre de confianza. Es capaz de entender las descripciones casi difíciles de mencionar de los que rompen el auto, la moto o cualquier vehículo, y encuentran una solución rápidamente, casi por arte de magia. Es por eso que tejen relaciones casi de amistad con aquellos clientes frecuentes.
En FGR repuestos de Facundo Artigues pasa algo así. Se respira esa atmósfera de confianza y amistad, que hace que entre los que entren y salen hasta se llaman por sus nombres. ¿Cómo logró eso este pehuajense de 40 años afincado hace más de 20 en Trenque Lauquen?, con una atención cercana y amable que ni la pandemia ni el aislamiento social pudieron derribar.
Aunque hoy es un referente en el ambiente con 17 años de trayectoria, admite que no tenía ni idea de motos. Llegó a la ciudad a trabajar en una estación de servicio y de un momento a otro estaba detrás del mostrador de su propio comercio. “Un amigo me alentó a dar este salto, era el año 2005” recuerda hoy. Sus inicios fueron en la calle Oro hasta que pudo levantar su propio local en Tomas Davis.
“De chico me gustaban las motos, pero no conocía nada. De a poco me fui haciendo, y desde el 2005 estamos en el rubro”.
Como todo comerciante y vendedor, Facundo siempre tiene una sonrisa a mano y todas sus palabras son con buenas vibras. Tanto, que hasta le encontró cosas positivas a la pandemia: “No me quedé sentado, hacía delivery de repuestos, pude hacer un permiso para circular y dentro de todo logré trabajar respetando horarios y todas las normas de salud no pude tener abierto pero hacía el delivery se trabajó bien, no me puedo quejar”.
¿Y cuál es la clave en un negocio como este? “Tener todo, cuesta pero hay tratar de tener todo”. Pero generar stock también complica con el alza de precios: “Para nosotros la inflación es un problema porque los sueldos no suben pero los precios de los productos sí, y si tuviéramos que trasladar el incremento a la venta final no venderíamos; tenes que estar siempre mirando muy de cerca los precios”. También hay dificultades con repuestos importados: “Es complicado y restringido ingresar mercadería hay cosas que no podemos conseguir, hace unos días no se conseguían cubiertas pero de a poco siempre se va solucionando”.
UN VEHICULO MUY USADO
Artigues señala que trabaja con vehículos muy usados “en toda casa hay una moto, la gente la usa mucho. Los costos son bajos en relación a los autos, tanto en consumo como de reparación”.
Hay distintos segmentos de “clientes, desde la madre que lleva los chicos a la escuela, el albañil, el que trabaja en La Serenisima, el adolescente que empieza a usar una, y hasta personas de más de 60 años que se están dando el gusto a esta edad y tienen el hobby de tener una moto para pasear o viajar, es casi una moda entre personas que tienen su vida resuelta”.
En FGR también venden motos cero kilómetros y según anunció su propietario van a participar del programa de 48 cuotas que anunció el gobierno nacional.
En el final de la entrevista Artigues dijo que este año el día del repuestero es un día triste porque será el primero sin Charly Cambas quien también tenía una casa de venta de repuestos de motos “era mi amigo, nos ayudábamos mucho en este negocio, hoy siento mucho su perdida” dijo el entrevistado.
CASCO Y MEDIDAS DE SEGURIDAD
En momentos que hacemos la entrevista, una vecina pide presupuesto para reparar una moto accidentada. “Es muy seguido y habitual pasar presupuesto por accidentes, es algo normal para nosotros” dijo Artigues.
Entonces sigue hablando de la seguridad en los ciclomotores “me llama la atención cuando viajo y veo en otras ciudades que la gente no usa casco. Aquí hay fuerte consciencia sobre el tema. El segmento del casco también hay para todos los gustos, muchas familias compran los más baratos porque son muchos en la casa, y también está el que compra casco bueno”.









