El 22 de septiembre de 1994 quedó inaugurada la planta de tratamiento de residuos Prolim, de Trenque Lauquen, un sello distintivo de nuestro distrito, que 25 años después sigue siendo la carta de presentación y que alimentó el rótulo de “ciudad ecológica”.
En sus comienzos se proponía como objetivos optimizar la gestión de los residuos urbanos y, al mismo tiempo, generar concientización social respecto del cuidado del medio ambiente, y del tratamiento de los residuos. Con el paso del tiempo, se incluyó la preocupación por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, la inclusión social de sectores vulnerables y la generación de rédito económico ambientalmente sustentable.
Actualmente, PROLIM sigue siendo un caso referencial a nivel nacional en materia de tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU). Asimismo, cabe destacar que PROLIM fue una de las experiencias innovadoras en materia de inclusión de los trabajadores informales en el proceso de tratamiento de los RSU y, el desarrollo de infraestructura urbana con material reciclable. Un ejemplo de ello lo constituyen las gradas del anfiteatro. Las mismas fueron construidas con los cordones de las calles de la ciudad fundacional cuyos desniveles fueron rellenados con desechos inorgánicos compactados, se lee en un informe oficial.
La actual directora de Cultura del Municipio, era una de las colaboradoras de la Comuna en aquellos años y fue quien tuvo a su cargo la política de residuos. “El intendente Barracchia quería darle una solución definitiva al tema de los residuos para eliminar el basural, y como no había director de Ambiente y yo tenía una militancia en la materia como integrante del grupo de vecinos Tierra Alerta me designó en ese lugar” recordó Bocca en diálogo con OESTE BA.
Trenque Lauquen “ya había mejorado la calidad de vita con las obras de agua, cloacas, y otras. Sólo le faltaba la basura, se analizó un relleno sanitario pero era como esconder bajo la alfombra el problema, entonces fuimos por el reciclado que había muy pocas experiencias en el país, Laprida fue el primero, y lo visitamos varias veces”.
María Elena Bocca recordó que el plan se elaboró con 3 patas. “Por un lado el manejo de los residuos en la planta, por otro el circuito de comercialización porque nadie compraba residuos porque no había mercado, y la tercera pata era la educación y concientización que llevó a la separación domiciliaria”.
En 1995 “más de 10 mil chicos visitaron la planta, todas las escuelas locales más las de las zonas” y en esos años “pasaron más de 400 intendentes para ver el modelo, se hacían delegaciones con legisladores e intendentes”.
En ese momento, Trenque Lauquen pasó a ser considerada la ciudad ecológica. “Ese rótulo nosotros no lo favorecimos, fue un título del diario Clarín y la gente se apropió. Medios del mundo publicaron el Prolim, hay notas en diarios alemanes, y de distintos lugares del mundo. Nosotros como municipio no usábamos ese término, hablábamos de Trenque Lauquen con calidad de vida, aunque la gente se apropió más del título del diario”.
El tratamiento de la basura “fue un proceso que se fue dando, así se construyó el anfiteatro y se hicieron muchas cosas, a la distancia se ve como una época muy interesante, fuimos uno de los que abrimos el camino en temas de residuos, nosotros fuimos a aprender a Laprida pero después todos venían para acá”. También por aquellos años se aprobó la ordenanza “de entrega de árboles para productores rurales con la tasa vial al día, recuerdo que en un año se entregaron 10 mil árboles que era poda reciclada” y que todas las familias nuevas que se instalaban en la ciudad eran visitadas por empleados municipales a las que le acercaban información sobre el tratamiento de los residuos.
El nombre Prolim, contó María Elena Bocca surgió en su familia. Se necesitaba de un nombre que permitiera que los más chicos se lo apropiaran, entonces surgió como Prolim, como síntesis de prolijo y limpio. 25 años después, y con muchos altibajos en este tiempo, sigue siendo la carta de presentación de nuestro pueblo.








