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La educación financiera es obligatoria por ley, pero no se aplica

Hasta 2018 no había datos sobre los conocimientos financieros de los argentinos. Solo una sospecha: que el desconocimiento era muy grande. Ya con la evidencia sobre la mesa, el prejuicio se confirmó. Entre 39 países evaluados, Argentina está en el puesto 37 en educación financiera.

Con esa radiografía se impulsó una ley para que la educación financiera fuera obligatoria en las escuelas desde 2018, pero en realidad aún no se aplica. OESTE BA consultó a la Inspectora de Secundaria de Orientación Contable, Clarisa López, y al consejero escolar y profesor de Economía, Mauricio Rodecker. Estas fueron sus opiniones:

“Si bien las Escuelas Secundarias, de acuerdo a su orientación,  poseen dentro de la currícula contenidos básicos relacionados a Economía”, dijo López. “Eta nueva concepción de educación –siguió-  financiera apunta no sólo a la adquisición de herramientas, como cálculo de intereses, análisis de rentabilidad, tasa de retorno de una inversión; sino además a desarrollar competencias/habilidades financieras para la apropiación y el uso de los medios de pago, el sostenimiento del ahorro,  la gestión de las obligaciones tributarias, el planeamiento y la ejecución de proyectos productivos y/o sociales a partir de la autogestión o del asociativismo, contribuyendo a reducir la vulnerabilidad económica de nuestros alumnos/as y, por ende,  al desarrollo de la economía social y al crecimiento del país y  de las empresas; con la premisa de  formar responsablemente en cuanto a la protección de datos personales  de estos nuevos consumidores  financieros”.

Por estas cuestiones, “y básicamente, por el efecto cascada que produciría la inserción de los jóvenes en las actividades económicas y en la formalidad de las mismas, no cabe duda que es necesaria la discusión y el análisis por parte del Consejo Federal de Educación para incluir dentro de los NAPs los contenidos relacionados a la Educación Financiera”, concluyó.

Por su parte, Rodecker indicó que “los tiempos posmodernos nos interpelan, nos invitan a pensar a futuro y este tipo de educación debe ser protagonista. Entiendo desde mi lugar que la inclusión de educación financiera como espacio curricular es un enorme desafío de cara al futuro”. 

“Entiendo la educación financiera como la condición que posee una persona de comprender el funcionamiento del dinero. Es decir, desde la economía más primitiva como el trueque hasta las nuevas formas de inversión, financiamiento, divisas, formas de pago  o bancarización de la moneda, entre otras”, sostuvo el consejero escolar.

La importancia de incluir este tipo de educación “posibilitará a los estudiantes no sólo de nivel secundario sino también primario tomar decisiones sobre la economía doméstica con argumentos sólidos que, sin dudas,  posibilitarán mejorar su calidad de vida”.

Si bien desde hace un tiempo “se viene trabajando en escuelas del interior con proyectos promovidos desde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el ministerio de educación de Nación en talleres para alumnos y docentes, lo interesante seria que pueda incorporarse en un futuro en la currícula de la provincia de Buenos Aires”.

“Que las asignaturas sean dictadas por docentes y no por los bancos. Es decir, que la educación financiera sea una herramienta para entender la realidad y formar ciudadanos con sentido crítico y no sea, por el contario, un medio para atraer clientes a las entidades financieras”, concluyó Rodecker.