Miguel Fernández tras las elecciones: «La coherencia tiene un precio en la política»

El dirigente radical analiza los resultados electorales y anticipa cambios internos en el partido.

El ex intendente de Trenque Lauquen y actual presidente del radicalismo bonaerense realizó un profundo análisis de los resultados electorales de septiembre y reconoció que «no quedó conforme» con la performance de su espacio político.
En una entrevista con la FM 96.5, Miguel Fernández se refirió a las consecuencias de la decisión de conformar «Somos Buenos Aires» como alternativa al kirchnerismo y La Libertad Avanza, una estrategia que, según admitió, no logró los resultados esperados.
«La primera lectura es que la elección se terminó nacionalizando con mucha voluntad de parte del gobierno nacional de nacionalizarla y, viendo el resultado, no le fue conveniente», analizó Fernández sobre una elección que inicialmente pretendía ser provincializada.
El dirigente destacó que el peronismo sacó 13 puntos de diferencia sobre La Libertad Avanza, pero relativizó: «En términos absolutos, la cantidad de votos del peronismo es la habitual, no es que creció en cantidad de votos. El factor nuevo es el aumento de la gente que no fue a votar».
Fernández fue autocrítico respecto a su gestión al frente del radicalismo provincial: «No me quedé conforme. Uno siempre aspira a una elección distinta», confesó, aunque defendió la metodología utilizada para tomar decisiones.
«Consultamos a los 27 intendentes y a los 135 presidentes de comité de distrito. El 70% de los dirigentes del partido dijeron que querían un frente alternativo que no sea ni kirchnerista ni libertario», explicó para justificar la conformación de «Somos Buenos Aires».
CRISIS INTERNA DEL RADICALISMO
El ex intendente de Trenque Lauquen no esquivó la realidad interna del partido: «Es casi imposible conducir un partido con dos choferes simultáneamente, que es la situación que hoy tiene el partido, y lo peor es que no quieren que les vaya bien uno al otro».
Sobre las tensiones internas, Fernández fue tajante: «Había una idea de una política de conveniencia: hagámonos los libertarios, flotemos, negociemos con La Libertad Avanza lugares en las listas. Esa era una minoría del partido, intensa pero minoría, que pretendía eso».
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, Fernández cuestionó el liderazgo de Martín Lousteau: «Él es presidente del radicalismo, pero cuando habla, habla de Evolución. Nunca habla del radicalismo», señaló, marcando diferencias con la conducción nacional del partido.
Mirando hacia adelante, el dirigente anticipó que «terminada la elección de octubre hay que resolver de una buena vez por todas la interna del radicalismo» y se mostró abierto a diferentes escenarios: «Habrá que ver cómo se resuelve, si esta conducción transitoria tiene continuidad o se convoca una nueva elección».
Fernández también reflexionó sobre el modelo político a seguir: «El mundo va en sentido de las coaliciones, no solamente para una elección, sino para gobernar. Para gobernar bien, necesitás heterogeneidad, miradas que no sean todas del mismo palo».
«Siempre está en tensión la política de conveniencia y la política de convicción», sintetizó el ex intendente, quien defendió haber elegido el camino de las convicciones pese a los resultados: «La coherencia tiene un precio en la política».
Consultado sobre su futuro político, Fernández fue claro: «Uno viene a hacer un aporte, no viene a apropiarse de nada. Si no tenés el poder, a mí no me interesa, me vuelvo a mi casa. Si yo no vivo de la política».
EL DIAGNÓSTICO SOBRE MILEI
Respecto al gobierno nacional, el dirigente radical fue crítico: «Más allá de los discursos, el Estado sigue siendo parecido al anterior. Los desaguisados del Estado, la corruptela y la estructura elefantiásica no se han corregido».
«Al final colonizaron las estructuras burocráticas del Estado con los amigos de la política, igual que siempre. Va a seguir pasando lo mismo, sean peronistas o no peronistas», sentenció.

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