Miguel Fernández y el radicalismo bonaerense: «Hoy todo indica que vamos a una elección interna»

El ex intendente de Trenque Lauquen y presidente provisional del Comité de la Provincia dijo que aún queda tiempo para una lista de unidad aunque señaló que como están dadas las cosas hasta el momento parece difícil. ¿es la pelea de la UCR del interior contra el conurbano?

Recién llegado de un viaje al exterior, y en la autopista La Plata – Buenos Aires, Miguel Fernández atiende el teléfono ante la llamada de FM Tiempo 91.5 y OESTEBA. No hay descanso en la política, y menos en el radicalismo bonaerense, que atraviesa uno de sus momentos más difíciles: el partido tiene hasta el viernes a la medianoche para definir si habrá lista de unidad o si irá a una elección interna en la provincia más grande del país.
— ¿Se vienen días difíciles para el radicalismo de la provincia?
-Siempre son difíciles. La vida partidaria tiene esto. Ahora estamos en un proceso de definición respecto a si va a existir o no una lista de unidad o si va a haber una elección interna, con todo lo que eso significa: a favor y en contra, las dificultades y las bondades que tiene una interna.
—¿Sos optimista?
-Siempre hay que ser optimista, claramente. Hoy por hoy todo indica que vamos a una elección interna. Pero faltan tres días y quizás las partes se acercan. Una lista de unidad no es un fin en sí mismo, porque una lista sin propósito, sin afinidad, sin afecto societario tampoco sirve. Es más fácil evitar una interna, sí. Pero también la política necesita —y esto es lo más difícil, lo que no se está haciendo— generar el debate necesario para ver qué hace el radicalismo, qué piensa, cómo se posiciona, cómo ve las soluciones que necesita la provincia y el país. Ese debate está pendiente.
— ¿Cómo se le explica a la gente común que el partido está discutiendo una interna con todos los problemas que tiene el país y la provincia?
– La gente no quiere más problemas. Bastante tiene con lo cotidiano. La interna es un problema de quienes participan más activamente: los afiliados, los que militan, los que simpatizan con el partido. Para ellos sí es razonable preguntarse qué tiene el radicalismo para decir, qué propone, si critica, si adhiere, qué alternativas genera ante estas cosas que pasan como la cascada de Adorni y la suspensión del Plan Mesa de la Provincia.
— ¿En qué condiciones la interna puede ser sana para el partido?
-En tanto y en cuanto se den dos condiciones. Primera: que se discutan ideas, no cuestiones de poder, de posicionamiento o de cargos. Segunda: que se garantice el proceso de manera transparente y profundamente democrática. Para eso existen las internas, para eso las cartas orgánicas tienen tantos capítulos y artículos sobre la vida interna. No debería ser tan difícil.
— ¿Es una disputa entre el radicalismo del interior y el del Gran Buenos Aires, o es simplista reducirlo a eso?
-No es simplista, pero hay matices. La idiosincrasia del radicalismo del interior es muy diferente a la del conurbano. En el interior, el radicalismo tiene buenos rendimientos electorales, administra bien, tiene prudencia y eficiencia. En el conurbano cuesta mucho más: la vida es distinta, la forma de hacer política también.
En el interior una interna es sencilla: son tres o cuatro mesas por distrito, los fiscales son amigos, toman mate juntos, pasan las ocho horas del comicio, se abren las urnas, se cuentan los votos, ganó fulano, y listo. En el conurbano es otra cuestión. Hay dos culturas políticas distintas, pero el resultado es uno solo porque surge de la suma de votos. Y ahí está el problema.
— ¿Hay alguna forma de resolver eso estructuralmente?
-Muchos de estos problemas se resolverían cambiando el método electoral: que no se gane por un solo voto. Con votación indirecta —el que gana un distrito, gana ese distrito, y se elige al presidente del partido por delegados— la enorme cantidad de problemas se resolvería de un día para el otro. El ejemplo lo da la Juventud Radical, que elige sus autoridades de manera indirecta, igual que el Comité Nacional. Pero hoy eso no existe, así que una elección interna se gana por un voto.
— ¿Qué va a pasar en Trenque Lauquen y en los distritos del interior?
-En la mayoría de los 135 distritos de la provincia, a nivel local, hay lista de unidad. Los comités del interior están buscando cómo acompañar a su intendente y posicionar buenos candidatos. La discusión local es mucho más fácil que la provincial. La interna, si la hay, va a ser para decidir la conducción provincial y la elección de los convencionales provinciales. Y eso es muy importante, porque son ellos —unos 272 convencionales— quienes van a decidir las políticas de alianzas electorales para el año que viene, no el presidente del partido.
— ¿Y vos podés ser candidato?
-No, y no quiero. Hay que saber llegar y hay que saber irse. Me queda una sensación amarga porque la elección en la que yo iba de candidato a presidente del partido nunca se pudo resolver. Sigue en la justicia, de hecho. Todo lo que uno quería hacer —el debate, la construcción política de abajo hacia arriba, la escucha, que sean los afiliados y no los dirigentes lejanos quienes tomen las decisiones— no lo pudimos hacer. Pero bueno, es lo que a uno le toca.

Otras noticias

coope
feito
Pampero
Lens