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Roberto Rubio: “La Justicia debe escuchar a la sociedad y dar respuesta”

Hace calor y las palabras hacen ruido de eco en las paredes de un edificio que está casi vacío en las últimas horas de la tarde en pleno centro de la ciudad, en la Fiscalía. Allí, el Fiscal General, Roberto Rubio, se hace lugar entre unas torres de expedientes y libros, para hablar con este diario. La hora y la temperatura evitan las formalidades, no viste saco y corbata sino una chomba a rayas finas y no ofrece ningún reparo con la sesión de fotos.

Tampoco a la hora de las preguntas. Frontal y sin conceptos grises, este hombre que lleva casi 30 en los pasillos judiciales y 10 al mando de los fiscales, tiene posición sobre cada tema y muestra que la grieta también está en la Justicia. Mano a mano con OESTE BA, dice:

“No han sido años fáciles estos que pasaron y el último mucho menos, el dato positivo es que a pesar de las circunstancias adversas el personal de la Fiscalía se mantiene inalterable y le ha puesto más el hombro a pesar que uno ve que la estructura está siendo cada vez más insuficiente para los desafíos que vienen.

-¿Ese es el déficit, la estructura?

-No. Lo planteo desde una visión más global, me refiero a la sociedad en general, a los valores, y eso me preocupa porque tiene consecuencias que se filtra por los poros y termina llegando al resultado también, pero a pesar de eso hay gente que defiende a la justicia como si fuera un valor.

-Está planteando un análisis entonces más sociológico que penal.

-Todo está relacionado, si un juez no tiene en claro cuáles son los valores que defiende, los resultados a veces no son importantes por eso valoramos a los que tienen en clara su visión.

-Sin embargo, desde otros sectores dicen que los valores están en jaque porque ustedes que deben hacer justicia, no la hacen.

-Claro, lo comparto. Pero se trata de personas que no tienen esos valores, o lo esconden. Cuando las autoridades quieren algo lo consiguen y si no por lo menos se ve el esfuerzo.

-¿La gente se apropia del valor “justicia”?

-Es un valor absolutamente necesario, a veces nos toca de cerca y otras de lejos, cuando nos toca de cerca es uno de los primordiales a custodiar y no cuando le toca a otro quizás no tanto, por eso lo que hace falta es la solidaridad.

-¿Esto es propio de nuestro país?

-No, es algo inerte al ser humano, no creo que nuestro país sea una excepción.

-Hablemos del trabajo local. ¿Cómo son los días previos antes de la feria judicial?

-Para nosotros no hay cierres, sí hay finales de año con resultados que para nosotros son positivos, y esto incluye a todo el Poder Judicial en nuestra región. En Trenque Lauquen tenemos buenos resultados en comparación con otros lugares de la provincia y del país, claro que nosotros queremos más.

En cuanto a los resultados nos referimos a los hechos esclarecidos, la relación con la policía, el dictado de condenas.

-Desde hace un tiempo hay cargos de fiscales sin cubrir ¿cuál es la razón?

-No sabemos cuáles son las causas entendemos que pueden ser presupuestarios, designaciones, u otras, pero prácticamente no se nombraron fiscales en 4 años y sí nombraron un juez que era fiscal así que perdimos otro más.

No se equilibra la cantidad de designaciones en la Fiscalía y en el Poder Judicial en general.

-¿Cómo repercute en el trabajo?

-En pérdida de calidad y atraso en el trabajo, sólo se equipara con más esfuerzo pero no se puede pedir mucho más.

Tenemos 6 fiscalías y 2 de menores, pero cubiertas hay 3 fiscales y uno de menores, y uno de los fiscales tuvo un problema de salud que lo alejó momentáneamente de las funciones.

-Están en emergencia.

-Si, lo que pasa es que cando pasan tantos años la emergencia es la cotidianidad, siempre alguien te cubre

-Lleva 10 años como fiscal general, casi 30 en la Justicia cómo cambió el delito, las causas, qué es lo que ve desde su lugar.

-Cambió mucho, todo. Las cuestiones de género son delitos de fenómeno reciente, y hoy un tercio del trabajo se va en delitos derivados en cuestiones de género. Es mucho porcentualmente porque el resto ha disminuido, por ejemplo hay pocos robos con armas pero sí creció la cantidad de casos del denominado “cuento del tío”. Insisto, los números de resolución de casos en nuestro Departamento Judicial son muy positivos.

-No debería haber entonces una queja de la sociedad, como sí se escucha.

-La sociedad se tiene que quejar, con el servicio de justicia en general, porque no hay un buen servicio de justicia a nivel general. En Trenque Lauquen mejoramos la situación porque tenemos una relación cercana con la gente, con nuestros vecinos, la policía es de acá y se va a quedar en la ciudad, entonces todos se comprometen más.

-Su frase “no hay un buen servicio de justicia en general” no es muy alentadora.

-Lo digo porque tenemos que reclamar más justicia y hacer más. Hay que cambiar leyes, y cambiar criterios y tenemos que ponernos de acuerdo qué queremos hacer con la justicia, si queremos condenar a los que delinquen o no poner penas. Esto es un debate por ciclos, cuando los criterios de (el ex juez de la Corte Eugenio) Zaffaroni aparecen más a la vista se nota, y cuando la sociedad pide otros cambios se cambia.

-Se refiere al debate entre garantistas y no garantistas

-No es un término que yo empleo, es un concepto que utilizan los abolicionistas para disfrazar sus objetivos, las garantías provienen de la ley y deben observarse siempre en un ciclo como en otro, lo que pasa es que es una trampa hablar de garantías y no de penas.

-Es un debate histórico.

-Diría que no hay debates porque la justicia ya está volcada hacia el falso garantismo, pero es la sociedad la que reclama otra cosa.

-También hay un dato, para los que piden más penas, que es muy reciente y habla sobre la superpoblación en las cárceles

-Es un tema preocupante, hay que reformular el sistema penitenciario en varios aspectos.

-Siempre se dice que las cárceles están llenas de jóvenes y pobres.

-El derecho penal busca que ni los ricos ni los pobres cometan delitos. El tema es que ni uno ni otro deberían cometer delitos, obviamente las personas que tienen más recursos encuentran argumentos para torcer y dilatar las acciones de la justicia.

-Volviendo a la cuestión de género, hoy es un tema ineludible de nuestra sociedad y hubo casos de femicidios en la región. ¿Cómo explica lo que sucede hoy?

-No es un tema exclusivo de la Argentina, la mujer históricamente fue relegada a ser un subalterno del hombre y a hacer temas menores, pero la lucha de la mujer siempre  buscó alcanzar la igualdad, la sociedad está cambiando hasta que haya equilibrio y se entiendan los derechos básicos se van a seguir produciendo lamentablemente estos delitos y estos hechos aberrantes que incluso algunos nos tocaron en nuestra región.

-¿El Estado hace lo suficiente?

-Quizás podría hacer más pero esto es un cambio cultural que no se puede producir de manera rápida, son cosas que llevan años. Sé que hay muchos organismos del Estado que trabajan bien y quizás otros no tanto, pero insisto es un tema de la sociedad e implica una evolución, hoy los jóvenes quizás no tienen estos inconvenientes ni se preguntan sobre la igualdad de género que ya la consideran que debe existir, sin embargo en las generaciones más grandes son procesos que tienen que darse.

-Hay un debate nuevo con el recambio de autoridades nacionales y provinciales sobre el consumo y la penalización de la marihuana. ¿Qué opinión tiene?

-No está penado el consumo, sino la comercialización, cuando se habla de legalización del consumo es porque se hará algo para que se venda porque en el fondo hoy no está penalizado. La ley aún dice que el consumidor merece pena, pero jurisprudencialmente no se persigue a la persona que consume, se le quita un porro porque no lo puede tener delante de una autoridad policial.

Entonces el debate es qué vamos a hacer si se legaliza. El modelo de Uruguay no ha sido positivo, no tendremos causas judiciales pero tendremos otros problemas, nadie dice qué haremos con los niños y jóvenes que consuman drogas. Hay que decir algo más que sólo transmitir esta ideología que si fuman o no. Hay sectores de la ideología que están trabados de uno y otro lado, tenemos que analizar  debatir distintos remas vinculados a la droga, a la juventud.

-Hemos hablado de temas que parecen estar atravesados por la grieta, la que se vive a diario en distintos sectores y evidentemente también en la Justicia.

-La sociedad está formada por distintas personas y hay que tomar los reclamos de cada uno, la política tiene que tomar estos temas y hacer un instrumento que sea ley para ejecutarse, yo donde sí veo la grieta es entre la política y la sociedad.

-¿Cree que hay un divorcio entre la sociedad y la clase política?

-Tengo la sensación que no escuchan a la gente. Si me preguntas cuál es el deseo, en términos judiciales que la sociedad logre superar las grietas, logre identificar su interés y nos podamos acercar y escuchar a la sociedad y dar respuesta como devolución a ese pedido.