Trascendió ayer que la Municipalidad de Trenque Lauquen había sancionado a Radio Hippie 97.5 Mhz por “ruidos molestos”. La información fue confirmada a este diario en horas de la noche por los propietarios de la FM que no salían de su asombro.
Es una sanción inédita de esa naturaleza para una radio local y marca un peligroso antecedente cuando lo que buscamos defender es el libre pensamiento y la libertad de expresión.
La música, las palabras, los ruidos son la materia prima de las radios no se puede sancionar por este motivo a ninguna y si realmente los decibeles eran “insoportables”, cosa que todos los testigos niegan, se pudo haber realizado un llamado de atención o algo que no motivara esta situación de alarma en los que ejercemos el periodismo y queremos hacerlo en libertad y sin miedos.
Esperemos que sea alguna acción de alguien que se cree “más papista que el Papa”, alguien que comete un acto administrativo erróneo; pero es una sanción tan descabellada, extemporánea y absurda que da para lecturas dobles y que genera cierta inquietud en momentos en los que el mundo debate sobre la pluralidad de ideas y voces.
Nuestra solidaridad con los colegas periodistas y nos sumamos a las voces de inquietud y preocupación por un hecho que nunca antes ocurrió en la ciudad.








