Dolor. Todo es dolor en la familia Galeano de 30 de Agosto. Habían esperado estos días para el nacimiento de Renata, la hija de Gisella de 24 años. Pero nunca imaginaron este final. La bebá nació sin vida y la joven debió atravesar una operación en la que le extirparon el útero. La familia responsabiliza a la atención médica porque –dicen- debieron realizarle una cesárea unos días antes cuando se detectó una “fisura en la bolsa amniótica”.
Fátima Galeano, la madre de Gisella habló hoy en el programa OESTE BA RADIO DE FM OMEGA y narró los hechos.
“El 12 de abril a mi hija Gisela la atiende una doctora en 30 de Agosto, le dice que tiene una fisura en la bolsa porque estaba perdiendo líquido y la mandaron a Trenque Lauquen con suero para que le hicieran cesárea o parto natural. Cuando llegan las recibe una ginecóloga, le hacen una ecografía y le dicen ´que ganas de jorobar de mandarte con suero cuando te faltan 2 semanas’, le sacaron el suero y la mandaron otra vez para 30 de Agosto, cuando mi hija y mi cuñada le pidieron que le hicieran cesárea les dijeron que tenía que esperar 2 semanas más”.
“El miércoles le hacen un monitoreo. El viernes la llevamos nosotros en el auto a Trenque Lauquen. Nos recibe una partera que no logra sentir los latidos de la beba, la internaron para hacerle estudios, pasaron a hacerle una ecografía y vino una ginecóloga que estaba de turno y nos dijo que el corazón de la bebé había dejado de latir, hasta el miércoles la habían escuchado. El jueves mi hija me dijo que la bebé se había movida, nos dijeron que la bolsa no tenía liquido y que la causa de muerte podía ser asfixia o muerte súbita”.
“La ingresaron al quirófano para la cesárea. El cuerpito estaba perfecto pesaba 3,5 kilos no tenía nada fuera de lugar mi hija sale y a las 2 horas tiene problemas respiratorios, le pusieron oxigeno, la llevaron a terapia porque tenia una hemorragia grande en el útero la llevaron al quirófano nuevamente donde le sacaron el útero estuvo 3 horas en la segunda operación la pasaron directamente a terapia me dijeron que estaba muy débil estuvo hasta el domingo a la noche”.
“No nos pudieron respuestas de todo lo que pasó. Fuimos al nacimiento de mi nieta y nos vinimos sin bebé y mi hija sin útero. Ella está muy débil aún y además con tratamiento psicológico, pero cuando se recupere un poco vamos a hacer una denuncia. Los controles se hicieron todos en tiempo y forma y nunca hubo un problema”.
“Queremos ayudar a otras chicas, decirles que no se queden, si le dicen que tiene una fisura en la bolsa que pateen puertas y no se queden se podría haber evitado si le hacían la cesárea el primer día”.







