La reciente publicación de un decreto que modifica la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) encendió las alarmas entre sus trabajadores. Marina Maekawa, ingeniera agrónoma y parte del equipo técnico de la agencia de extensión de INTA Trenque Lauquen, expresó su preocupación en una entrevista radial: “Estamos viviendo esta situación bastante mal. El decreto elimina la autarquía y cambia la gobernanza del organismo, lo que pone en riesgo su independencia y continuidad”.
El decreto en cuestión establece que el INTA ya no contará con su tradicional consejo directivo conformado por entidades del campo y la comunidad científica. En su lugar, el gobierno de turno tendrá mayoría en el vicedirectorio, lo que, según Maekawa, podría condicionar las líneas de investigación y los proyectos de extensión a decisiones políticas coyunturales. “La clave de la autarquía era justamente no estar sujeto a los vaivenes de la política”, remarcó en una entrevista con FM Tiempo.
ARRAIGO TERRITORIAL
El INTA, con más de 70 años de trayectoria, cumple un rol clave en el desarrollo productivo y social del país. Su trabajo no se limita a la investigación agropecuaria, sino que también abarca la extensión rural, la capacitación de productores y el acompañamiento a comunidades rurales. “No trabajamos solo con el productor agropecuario, sino con toda la comunidad rural. Programas como Pro Huerta, Cambio Rural o CRECER son fundamentales para el desarrollo territorial”, explicó Maekawa.
En la agencia de Trenque Lauquen trabajan seis profesionales que cubren áreas como lechería, economía, desarrollo rural y horticultura. La agencia depende del INTA General Villegas, que también coordina las agencias de Pehuajó, Lincoln y la propia Villegas. “En nuestra zona, la lechería es clave. Es la cuenca más importante de la provincia y una de las más relevantes del país. Creemos que esa línea va a continuar, aunque no sabemos si la seguiremos llevando adelante nosotros”, señaló.
INCERTIDUMBRE SOBRE EL FUTURO
Aunque el decreto no especifica recortes de personal, la incertidumbre es generalizada. “Todavía no sabemos qué va a pasar con los recursos humanos ni con el presupuesto. Tampoco si se mantendrán las agencias de extensión ni cuáles serán las líneas de trabajo priorizadas”, advirtió Maekawa. La actual cartera de proyectos, que se desarrolla en ciclos de cuatro años, fue discontinuada, y aún no hay definiciones sobre su reemplazo. La situación, resumió, “es de incertidumbre, grave”.
La profesional agradeció el apoyo recibido por parte de instituciones del campo y vecinos de la comunidad: “INTA no es solo por nosotros, es una institución nacional con presencia en todo el país. Sentimos ese respaldo y lo valoramos mucho”.
En medio de un contexto de ajustes y redefiniciones en organismos públicos como el INTA, el INTI o Vialidad Nacional, los trabajadores reclaman certezas y el sostenimiento de políticas públicas que han demostrado su impacto en el desarrollo productivo y social del país.