Cultura

Luis Armando, un artista emergente que nos habla con un mensaje abstracto

En estos tiempos de pandemia e incertidumbre, los óleos pintados por Luis Armando asoman como un fresco remanso de abril, un oasis en este desierto de cultura bajo cero y virtualidad, una bocanada de oxígeno que nos hace vislumbrar la belleza de un mensaje abstracto que nos interpela hasta los huesos.

Luis Armando es un perfecto desconocido en el ambiente artístico local. Recién ahora asoma la cabeza en la superficie y se animó a exponer sus trabajos, a correr el velo de la privacidad de la obra y someterla al juicio de sus vecinos. Eligió un lugar para no pasar inadvertido: un laboratorio de análisis clínico, donde la gente va en búsqueda de respuestas a lo descocido, indagando entre sus temores y sus certezas.

¿Puede ser ése un sitio de arte?, ¿hay lugar para la belleza entre recetas, barbijos y personas de elegante chaquetilla blanca que vienen y que van?, pues sí. Luis Armando logró mostrarnos que abrir una dimensión paralela es posible, bucear en el mensaje abstracto que nos devuelve nuestra imagen del derecho y del revés, y salir de allí con la sensación que es un día ganado, es posible.

¿Quiés es Luis Armando? “Para mi el arte es un hobby” dice en una charla mano a mano con OESTE BA. Todo empezó en la escuela “me sacaban del aula para dibujar la cartelera de las fechas patrias” pero siempre fue algo en segundo plano que retomó hace pocos años atrás. “Empecé a pintar acrílicos, luego óleos que es lo que más me gusta soy autodidacta en la materia voy incursionando en distintos estilos”.

Si bien en el laboratorio expone obras de estilo abstracto y que es sin lugar a dudas es su sello distintito, se mete también con estilos impresionistas y figurativos.

“Soy empleado del Poder Judicial y del rubro inmobiliario. Para mi es una actividad de los fines de semana y cuando viajo a Buenos Aires recorro museos y galerías de arte. Mirando aprendo mucho. Hice algunos cursos y quería hacer más pero con la pandemia hoy no se puede”.

¿Por qué dio el salto de la intimidad de pintar en su casa a exhibir las obras? “Llega un momento que hacés muchas obras y las tenés que mostrar”. En una casa de decoraciones dejó también algunas obras para la venta. “No vivo del arte, pero vender las obras me permite costear los elementos”.

“Son obras que son únicas, no son copias es algo pintado por única vez”. Para disfrutar un cuadro “te tiene que gustar y nada más, yo no soy un especialista tengo un hobby, no importa si conoces o no de arte, si te gusta y lo disfrutas se cumplió la misión llegar al público de alguna manera la pintura te tiene que llegar y te tiene que gustar, no hay que ser experto para el arte, hay que disfrutarlo. Para mi es mi pasión”.

Su obra se puede apreciar en Facebook e Instagram en las cuentas pinturas.la