Federico Tártara, periodista y escritor berutense, asistió el velatorio de Diego Armando Maradona. Recorrió las interminables cuadras repletas de gente y accedió a la Casa Rosada. Pudo estar cerca, despedir al astro del fútbol mundial y depositar entre las ofrendas una gorra de Giat de Beruti. “Uno se siente parte de la historia, en una jornada así” dijo.
Ayer habló en OESTE BA RADIO DE FM OMEGA. Lo hizo con palabras pausadas pero cargadas de congoja. Se reconoció al aire como “maradoniano” y como es nacido en 1980, dijo, el “10” marcó a fuego su infancia y adolescencia en Beruti “su imagen siempre nos dio alivio para enfrentar todo lo que nos pasa como país”, sostuvo en otro párrafo.
Tártara es autor del libro “Beruti” y es periodista radicado en CABA. La muerte de Maradona, una jornada histórica, lo encontró allí en Buenos Aires, por eso no dudó un segundo en asistir.
“Uno se sabe dentro de la historia por jornadas como la de ayer y no sólo una historia para los argentinos sino a nivel mundial” y al cabo de la jornada la reflexión es de “la sensación del amor que el pueblo argentino tiene por Diego Maradona. Una enorme cantidad de personas que sólo fue con motivo de despedirlo y agradecerle a Maradona”.
“Más allá que te guste o no el fútbol, la gente le reconoce a Maradona el hecho de traernos felicidad en momentos difíciles para el país”.
EL VELATORIO DE D10S
“Mi primera alarma –siguió el relato- que se enciende en mi cabeza es cuando se anuncia que el velatorio terminaría a las 16 horas, me di cuenta rápidamente que era imposible que todo el mundo pasara por su despedida, porque es la persona más destacada del mundo”. Entonces marchó temprano a la cita y logró ingresar a las 11.20 horas “tras dos horas de cola”.
“Fue una espera en silencio, con muchas imágenes en la cabeza pensando qué iba a hacer en ese momento. Los metros finales la gente va cantando, hasta que cuando se llega a las rejas de contención uno entiende por qué está en ese lugar, toma dimensión de la muerte y el respeto a la familia. Entrar a la Casa Rosada, más ver el ataúd es algo que te bloquea”.
En el momento que ingreso “estaba el Presidente colocando la camiseta de Argentinos Juniors. Yo tenía una gorra del club Giat en mi casa, así que la entregué entre las cosas que le dejaron los fanáticos. Hoy leí que Claudia se llevó todo y lo tenía en su casa, en algún lugar quedará esa gorra de Giat”.
“Fue algo muy fuerte, sentirte parte de la historia, un momento de encuentro también con la gente que íbamos a hablando en la fila. Hay testimonios muy fuertes sobre Maradona, como dijo maravilla Martínez que la aparición en el televisor de Maradona le daba fuerzas. Eso nos pasó a todos, la década del 90 fue muy difícil para todos, en mi caso el desempleo de mi padre que fue una marca tan fuerte que me marcó y siempre en esos momentos difíciles estaba la imagen de Maradona”.
También hizo mención a un video reciente que trascendió “de Maradona en una marcha de los jubilados. Siempre estaba al frente y no especulaba, siempre lo sentí del lado de los trabajadores, del pueblo, para brindarnos su ayuda y alegría, por eso ahí entra esa otra dimensión que es muy grande” y sobre el debate vinculado con su vida privada sostuvo “su vida y sus infiernos son suyos, como todos tenemos los nuestros”.
“Pero la profundidad de su imagen en la gente trasciende todo eso, su origen en Villa Fiorito, un lugar que conozco y que la pobreza extrema es moneda corriente, sin embargo pudo triunfar y una vez en lo más alto estaba lejos de los poderosos y los sponsors, y más cerca de la gente”.
“Somos un país con más de 40 puntos de pobreza y dificultades, donde siempre la imagen de Maradona nos daba alivio y nos ayudaba a enfrentar todo lo difícil que tenemos que enfrentar los argentinos”.
Sobre los incidentes y las corridas, en el velatorio respondió que “de alguna manera tiñe la despedida, pero entendamos que estamos hablando de Maradona, no puede tener un velorio de 12 horas, fue un grave error. Cuando me retiré de la plaza la gente llegaba caminando aún sabiendo que no iba a poder entrar y había camisetas de todos los equipos, ver a hinchas de River y Boca abrazos llorando es una síntesis de Maradona. Había gente de distintos países residentes en la Argentina, de todas las clases sociales, edades, estaban todos”.









