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Los Palmeras recibieron al niño del video de Colón, que estaba en Trenque Lauquen

El diario El Litoral hace mención a la historia del niño al que denominan “el sabalerito”  que aparece en el emotivo video del día del partido de Colón de Santa Fe en el que cantan Los Palmeras. Con motivo de la reciente presentación del grupo musical en Cochicó y la presencia del niño en Trenque Lauquen, porque su padre es oriundo de aquí, se concretó el encuentro y el diario lo reflejó.

Esta es la nota textual: “Son esas historias lindas que se siguen multiplicando a partir de la histórica actuación de Los Palmeras en la Nueva Olla. Ya nada debe sorprender a esta altura. Es exponencial el aumento de situaciones, hechos curiosos y esos videos en cualquier lugar de la geografía del país en el que actúan Los Palmeras, donde su versión de “… Yo soy sabalero…” causa furor.

Cristóbal Mirabelli es el niño que aparece en el final del video original, el de la Nueva Olla. Fue nota en El Litoral el sábado posterior al partido. Vive en Rio Grande, Tierra del Fuego. Y desde allí se fue con parte de su familia a Asunción del Paraguay.

Ocasionalmente, Cristóbal estaba junto a su papá Armando y la familia, en la ciudad de Trenque Lauquen. Y muy cerca de allí, en un balneario que se llama Cochicó, Los Palmeras actuaron este domingo y por supuesto, como siempre, causaron furor.

Papá Armando se puso en contacto con Marcos Camino y Cacho Deicas. Es que Cristóbal, quien hace poco cumplió 10 años, había pedido como regalo que la torta de cumpleaños tenga algo de Los Palmeras. Y llegó con la foto del grupo tocando en La Nueva Olla, algo que él disfrutó y que luego, por haber sido tomado por las cámaras de TV en medio de esa multitud histórica de 40.000 sabaleros colmando el estadio, se hizo “famoso”. Cristóbal, desde ese momento, habrá vivido situaciones realmente impactantes para cualquiera, mucho más para un niño tan pequeño.

A Armando se le ocurrió, entonces, ir un poco más allá y que Cristóbal conozca a Los Palmeras. Llamó a Marcos Camino y, como no podía ser de otra manera, recibió la invitación de uno de los líderes del grupo: “Vengan al complejo en el que estamos y con gusto los recibiremos”.

Y así fue, viajaron 120 kilómetros para provocar el encuentro. Para ellos, para Camino y Deicas, también fue una gran alegría la de poder encontrarse con Cristóbal. Obviamente que también para ellos, lo de la Nueva Olla fue histórico e irrepetible. Y Cristóbal formó parte —la forma, en realidad— de esa linda historia.

Fuente El Litoral