Crecen los pedidos de los vecinos para colocar reductores de velocidad

Desde 2023 se aprobaron 17 ordenanzas vinculadas a lomos de burro y dispositivos de control de tránsito. Faltan campañas de educación vial.

Días pasados el Municipio cumplió con una ordenanza sancionada en el Concejo Deliberante y colocó un nuevo reductor de velocidad en la esquina de Maldonado y San Martín, un cruce peligroso. Este es el segundo “lomo de burro” que construye la Comuna en lo que va del año y los pedidos de los vecinos se multiplican.
El Concejo Deliberante recibe los reclamos vecinales motivados en la preocupación por la velocidad en distintos lugares del distrito y les da tratamiento. No todos salen aprobados y los que sí salen por ordenanza luego deben ser promulgados por el Ejecutivo que tampoco le da vía libre a todos. Sin embargo, la cantidad de obstáculos para el tránsito que se vienen aprobando marca que es una preocupación comunitaria.
Si bien en este –como en tantos otros temas- Trenque Lauquen no tiene una estadística para la toma de decisiones, si se analiza el tratamiento en el Concejo Deliberante desde el año 2023 se aprobaron 17 reductores de velocidad. Con un dato que tampoco tiene mucha explicación en el 2025 no se aprobó ninguno:
Cantidad de ordenanzas aprobadas
Año Ordenanzas
2023 8
2024 7
2025 0
2026 2 (hasta mayo)
Total: 17 ordenanzas aprobadas vinculadas a reductores o dispositivos de control de velocidad.
De las 17 aprobadas la ciudad cabecera alojó a 13 nuevos reductores de velocidad el resto fueron para 30 de Agosto y Beruti.
En mayo de 2025 el Concejo aprobó una Comunicación solicitando al Departamento Ejecutivo el cumplimiento de varias ordenanzas ya sancionadas para disminuir la velocidad vehicular, lo que evidencia que existían reclamos por obras o medidas que todavía no habían sido ejecutadas.
En abril de este año vecinos de distintos barrios y hasta de Girodías pidieron reductores al Concejo Deliberante.
NO HAY CAMPAÑAS DE CONCIENTIZACIÓN
El tránsito se regula por leyes provinciales y nacionales, las acciones de los municipios son acotadas, pero sí se decide los lugares para reductores de velocidad, badenes, rotondas y semáforos.
La apuesta al reductor de velocidad como única herramienta para ordenar al tránsito no parece suficiente, porque ataca la consecuencia que es el exceso de velocidad. No hay ninguna campaña de conciencia vial por parte del municipio, ni solapas en la página web ni spots en redes sociales. Sin apostar a la educación no asoma una solución posible al desorden de las calles de Trenque Lauquen difícil de explicar para los especialistas que observan calles anchas con mucha visibilidad pero con alta siniestralidad.
Si se coloca un reductor en cada esquina probablemente se conduzca con menor velocidad, pero se hará una ciudad muy cortada, poco transitable e imposible para los servicios de emergencia como bomberos, ambulancias, para quienes los minutos cuentan. Quizás lo mejor sea apostar a la educación, como en la década del 90 se hizo con el Prolim, empezar con los chicos desde las escuelas con más educación quizás terminen sobrando los lomos de burro.

Otras noticias

hcd
Pampero
Lens
famyl