Fernández: «El radicalismo hace mucho tiempo que no debate ideas, sólo discute cargos»

Advirtió que el partido atraviesa una crisis orgánica de dos años sin resolución interna. Llamó a retomar el debate de ideas como camino de reconstrucción.

El doctor Miguel Fernández, que conduce de manera transitoria el Comité Provincial de la Unión Cívica Radical bonaerense, repasó en diálogo con LU 11 AM 1280 el delicado momento que atraviesa el partido a nivel provincial y nacional. «La política en general hoy es bastante caótica, medio inentendible para la gente, y el radicalismo está metido en ese berenjenal», reconoció sin rodeos.
Fernández explicó que la UCR bonaerense lleva dos años en una situación irregular derivada de una interna cuyo resultado nunca fue validado formalmente. «Venimos atravesando una situación irregular desde hace dos años. El proceso quedó trunco, no se pudo dedicar a lo que debería dedicarse: construir política, discutir ideas, fijar posiciones», sostuvo.
Según el dirigente, el cronograma acordado entre los distintos sectores internos prevé que en abril se convoquen elecciones, las listas se presenten en julio y los comicios internos se realicen en septiembre, para que las nuevas autoridades asuman en octubre. Sin embargo, aclaró que un sector busca acelerar esos plazos y concretar la elección en mayo. «Creo que es un disparate ir a una elección interna ahora: no hay clima, la gente no la entiende, y hay que ser crudos: no pudimos garantizar una elección interna hace dos años y terminó en la Justicia», afirmó.
«EL PARTIDO NO DEBATE; DISCUTE CARGOS»
Al ser consultado sobre en qué momento el radicalismo «perdió la brújula», Fernández señaló que el problema de fondo es la ausencia de un debate genuino de ideas. «Todo el mundo discute al final cargos. Yo quiero estar ahí porque quiero ser legislador o porque quiero esto o aquello. Los enemigos de ayer son hoy socios en nuestro partido. Si uno no lo termina entendiendo, ¿cómo pretender que lo entienda el de afuera?», planteó.
El dirigente señaló también que el partido llegó a postular a Patricia Bullrich y votó «en contra de sus propios principios». Puso como ejemplo emblemático la reforma laboral: «El creador de las 8 horas de trabajo fue Hipólito Yrigoyen, de origen radical, y los diputados radicales se cagaron en los principios del radicalismo», afirmó sin eufemismos.
«El radicalismo hoy no dice nada. Y cómo va a decir algo si no debatimos, si no discutimos. El partido hace mucho tiempo que no debate ideas.»
La reforma laboral: «para la tribuna, no para la economía»
Respecto a la reforma laboral aprobada en Diputados, Fernández mostró escepticismo sobre su impacto real. «Vamos a ver los resultados. Si en un año creció el empleo en blanco, si se generaron nuevos puestos de trabajo. Porque lo que genera empleo y mano de obra es la producción, no la ley», sostuvo.
El presidente de la UCR bonaerense también cuestionó el proceso legislativo en sí mismo. Relató que Karina Milei les habría dicho a los legisladores de La Libertad Avanza: «Ustedes primero levantan la mano y después, si quieren, leen el proyecto». Para Fernández, esa frase ilustra «el deterioro de la Argentina en los últimos 50 años» y el vaciamiento del rol parlamentario.
«Esta reforma se tomó como una discusión de River-Boca, para mostrarle al otro —en todo caso a nuestro amigo Trump— que el país es gobernable. Pero la pregunta es si sirve. Yo tengo mis serias dudas», concluyó.
LA PROVINCIA Y LOS MUNICIPIOS
Sobre la situación de la provincia de Buenos Aires, Fernández afirmó que Kicillof enfrenta problemas estructurales de difícil solución. «Kicillof tiene pocos recursos, que derivan solo de la coparticipación. La actividad económica no crece, las transferencias a las provincias tampoco crecen, y las demandas sociales crecen. Entonces se producen desequilibrios: los docentes dicen que no les alcanza el sueldo y tienen razón, y Kicillof dice que no tiene plata», analizó.
Advirtió que esa tensión impactará directamente en los municipios. «Lo primero que detona es lo municipal. La gente dejará de pagar cosas que el municipio no podrá dejar de abastecer a la comunidad. Si esto no mejora, va a empezar a suceder», anticipó.
Sobre el estado del IOMA, la obra social provincial, Fernández reclamó acceso público a los datos del organismo. «A mí me gustaría ver el balance de IOMA. No tenemos información pública para hacer un buen diagnóstico y proponer un buen tratamiento. Para la buena política hay que entender por qué pasa lo que pasa y proponer soluciones», indicó.
Señaló que IOMA «perdió la autarquía financiera» y que sus recursos son manejados directamente por la provincia, y advirtió que lo que el organismo le debe al hospital municipal de Trenquelauqué «lo terminan pagando los contribuyentes de Trenquelauqué».
«TENGO PARA APORTAR; NO VOY A AFLOJARLE»
Al cierre de la entrevista, y ante la pregunta de si esto le da ganas de seguir en política, Fernández respondió con franqueza: «A veces te desanimás, a veces te preguntás si tiene sentido. Pero cuando se me pasa esa etapa medio-depres y me digo que tengo para aportar, sigo. No voy a ser nuevamente candidato a presidente del partido, ya hice lo que creí que podía hacer. Pero voy a seguir aportando. Me apasiona el país. Y la verdad es que la política hoy está discutiendo cualquier cosa, esto es River-Boca, no hay matices. Y eso es lo lamentable.»

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