Sebastián Grupico y Hernán Lambertucci transformaron su sueño en realidad y abrieron las puertas del nuevo local de Cabrone, en Trenque Lauquen, sumando servicios a los ya conocidos helados de excelencia. La nueva propuesta, ampliada, incluye pastelería, chocolatería y cafetería.
Son socios y amigos. Se conocen de cuando ambos vivían en Buenos Aires y compartían el mismo universo de la pastelería y la gastronomía dulce. Hernán dejó la ciudad de la furia en la pandemia y se radicó en Guaminí, mientras que Sebastián se instaló en Trenque Lauquen y ya se metió de lleno en nuestra comunidad con sus emprendimientos gastronómicos. La distancia nunca fue un obstáculo: «Hablo más con Hernán que con mmi señora” bromea Sebastián. La idea de asociarse fue madurando en conversaciones cotidianas hasta que un día dijeron: vamos para adelante.
«Si uno espera el momento ideal en Argentina, que siempre es tan cíclico, quizás nunca lo encuentra. Nosotros apostamos, con pasión y con garra, y creemos que la gente lo reconoce” dijo el heladero.
UN PASADO EN LA TV
Hernán Lambertucci no llegó a la pastelería por un camino tradicional. Estudió administración de empresas, trabajó en una juguetería, y fue durante la pandemia —recién convertido en padre— cuando decidió apostar de lleno al mundo dulce. Instalado en Guaminí, montó una heladería y no paró de formarse: cursos de heladería, pastelería, chocolatería, pastelería helada. «Si es dulce, más todavía», resume con entusiasmo.
Su historia es desconocida por muchos y comenzó en la TV: fue finalista de la primera edición del programa televisivo de pastelería —el Bake Off Argentina— y salió segundo. Esa experiencia fue, según él mismo reconoce, su gran punto de inflexión: dejó su trabajo anterior y se volcó de lleno a profesionalizarse. Su especialidad declarada es el Lemon Pie, aunque los macarons le disputan el trono de favoritos.
«Fui al programa como un amateur, solo a probar. Pero fue lo que me demostró que esto que me gustaba podía ser algo para mi vida”.
NUEVAS PROPUESTAS
El nuevo Cabrone no es solo una heladería con más productos. Es un concepto integral: café del día, torta del día, tabletas y bombones de chocolate, macarons y toda la línea de pastelería conviven en un local que invita a quedarse. El equipo detrás del mostrador también fue clave: «Nosotros somos quizás la cara visible, pero hay mucha gente trabajando para que esto funcione», destacan.
Los horarios son amplios: de lunes a jueves de 8 a 24; viernes y sábados de 8 a la 1; domingos desde las 9.30 hasta la medianoche. Y hay proyectos en carpeta que todavía no se anuncian del todo, aunque los socios adelantan que piensan en grande: algo especial para una fecha patria —el 25 de mayo o el 9 de julio— que combinaría chocolate, pastelería y celebración para toda la ciudad.
«La mejor prueba es que vengan a probarnos», dicen. Y añaden, casi al unísono, que el objetivo es uno solo: que quien cruce la puerta se vaya pensando en qué rico comió. «Eso, para nosotros, es una caricia al alma.»
Dos amigos le dieron forma a su pasión por los helados y la pastelería: el nuevo Cabrone
Sebastián Grupico y Hernán Lambertucci inauguraron el nuevo local de Cabrone: heladería, chocolatería, pastelería y cafetería en un solo espacio para Trenque Lauquen

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