Los caminos de la vida de el “Puli” Jaleo

Diversos acontecimientos de su vida fueron dándole forma a quien es hoy: su dura infancia, la calle, el trabajo desde muy chico, el salto a su propio emprendimiento y el éxito comercial, a una situación familiar angustiante, un juicio y un hecho público que lo marcó para siempre en la…

Diversos acontecimientos de su vida fueron dándole forma a quien es hoy: su dura infancia, la calle, el trabajo desde muy chico, el salto a su propio emprendimiento y el éxito comercial, a una situación familiar angustiante, un juicio y un hecho público que lo marcó para siempre en la comunidad. A los 58 años, el “Puli” Jaleo se encuentra en una etapa en la que se anima a dar consejos y cuenta que padres de nuestra ciudad acuden a pedirle ayuda y en muchos casos se involucra.

Marcelo Jacinto Jaleo “Puli” es un reconocido empresario de Trenque Lauquen. El Messi de la chapa y pintura, un lugar que se ganó a fuerza de trabajo y compromiso desde muy chico y porque –dice- siempre se capacitó, se actualizó e invirtió en el mejor equipamiento disponible en el país.

Hijo de madre soltera, hermano mellizo, se crió más en la calle que en la escuela. A los 11 años comenzó a trabajar para aportar a la economía familiar. Fue tambero, repartidor y distintos empleos. Dejó la Escuela Técnica en 1er año porque su madre no podía mantener a los 2 hermanos “nos retiró porque no teníamos plata ni para comer”.

Trabajó 20 años en una metalúrgica y nunca “me tomé vacaciones siempre las cobré” cuenta en una entrevista con FM Tiempo para graficar los esfuerzos y sacrificios. Un par de hechos que ocurrieron en su vida laboral cambiaron su suerte y pasó de ser un empleado sin vacaciones a un empresario.

“Un día el jefe chocó y me ofrecí a arreglarle la camioneta, no sabía bien cómo hacerlo pero pregunté, me asesoré y quedó bien. Luego empecé a pintarle el auto a mis amigos”, comenzó con su propio taller así en un garaje que atendía luego de la jornada laboral de la metalúrgica es decir “trabaja hasta las 2 de la mañana”. Por esos días, se anotó en un curso de lustrado y pintura y eso terminó de torcer el destino.

Fiel a su estilo frontal se animó a levantar la mano –cuenta- en un curso repleto con gente de todo el país y capacitadores internacionales y se quejó del producto que estaban promocionando porque ya lo había probado en Trenque Lauquen. La empresa admitió que estaban en la puesta a punto y destacaron su aporte, lo convocaron, lo capacitaron y le dieron la certificación de garantía de 3 años de su taller.

Ahora sí, comenzaba su recorrido propio. El galpón dice se lo vendieron en cuotas “por ser buena gente y con muchas facilidades” y en esos días cayó piedra en CABA, todos los autos estaban abollados y como el suyo era un taller certificado la Peugeot le mandó 150 unidades para reparar aquí. Todo eso fue un salto de calidad y prestigio, se ganó un nombre y las ganancias comenzaron a llegar como siempre lo había soñado desde chico.

“Crecimos con el discurso que hay que estudiar para ser profesionales pero hay oficios que no tienen gente y son bien remunerados, nosotros los chapistas estamos bien hoy. Los primeros 5 años hacia los 2 trabajos hasta las 2 AM el sacrificio genera consecuencias, en el ámbito familiar donde no estuviste en los momentos que tenías que estar”.

Cuando el libro de su vida escribía las mejores páginas, el destino le tenía reservado un capítulo que lo marcó para los años que siguieron.

De pronto Jaleo fue tapa de los diarios por la agresión a un reconocido abogado a quien golpeó en su estudio céntrico. El hecho tuvo una repercusión en toda la región y escondía como telón de fondo un drama familiar interno muy duro que dice le sacó 6 años de su vida.

UN HECHO QUE LO MARCÓ

“En el año 2012 ocurrió ese hecho, me metí en muchos problemas y hace poco unos padres con hijos con problemas de adicciones me fueron a ver para darles una mano los contacté con un psicólogo que los atiende gratis, una persona con adicción destruye la familia es un tema social muy grande”.

“¿Qué puedo decir de aquel hecho? Que a los golpes no arreglas nada, no está bien lo que hice. Me podía haber salido mal en mi caso me permitió resolver el problema familiar. Con el abogado hemos hablado con los años, entendió mi situación de padre. La pasé muy mal regalé 6 años de mi vida gracias a mis amigos y mi hermano que se hicieron cargo del trabajo, yo pasé de nunca tener una multa de tránsito a una causa por intento de homicidio”.

Hoy lo convocan a dar charlar en algunos lugares y retiros para contar su historia de vida y este hecho puntual que lo marcó, porque muchas familias atraviesan situaciones angustiantes similares.

Dice que habla mucho con su psicólogo de su vida, su infancia y de cómo estos hechos fueron marcando su destino. Juega al pádel y va al gym, y sostiene que ama su trabajo. “Invertí mucho y me fui capacitando todo el tiempo, me gusta mucho lo que hago”.

 

 

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