Personajes

Marisol Conforti, una artesana de porcelana fría con una historia de superación y esfuerzo

La vida nunca fue fácil para Marisol Conforti. La suya es una historia de superación y esfuerzo. Es una exquisita artesana de porcelana fría que exhibe y vende en la feria del Ferrocarril. Con una discapacidad de nacimiento que la obliga a usar silla de ruedas, enviudó hace un año y contra viento y marea, sus manos moldea souvenirs y centros de mesa.

Marisol es una vecina adoptiva. Se radicó hace pocos años en la ciudad proveniente de Buenos Aires y vive junto a su hija, Camila, tras el fallecimiento reciente de su marido. Para ella, las artesanías representan no sólo un medio de vida y sustento, sino también una actividad de tipo terapéutica. “Trenque Lauquen es una ciudad muy inclusiva, siempre me sentí muy bien aquí, nunca percibí discriminación” dice.

Ayer habló en el programa OESTE BA RADIO DE FM OMEGA  y contó: “Nos radicamos en Trenque Lauquen por la familia de mi marido, decidimos quedarnos aquí, nos gusta la ciudad, tuvimos buen trato con la gente de acá nos sentimos muy bien. Si bien extrañamos los afectos, aquí hay mucha tranquilidad y nos sentimos muy bien” sostuvo la entrevistada.

La feria Libre “es una ayuda económica, pero además me hace muy bien anímicamente la gente es amorosa, es una forma de despejarme estoy a gusto con la gente. Por mi discapacidad no tengo otro trabajo, sólo hago las artesanías que comenzó como terapia, como distracción hace 10 años y después vi que me iba bien y empecé a vender a través de las redes sociales y en el barrio. Siempre el fin fue un objetivo terapéutico”.

Las cualidades del moldeado de la porcelana fría son innatas, porque aunque se anotó en algunos cursos la pandemia impidió realizarlos. “En Buenos Aires siempre había que cursar en lugares con escaleras o sitios con dificultades y aquí comencé pero la pandemia interrumpió” dijo. Si mira videos en internet y tutoriales que ayudan a mejorar la técnica.

El mundo de la porcelana, dijo, es muy amplio. Lo suyo no son los moldes sino la confeccion a mano, y se caracteriza por centros de mesa y souvenirs. Hay meses que se venden más que otros aclara, y la pandemia hizo que las ventas cayeran y durante mucho tiempo las ferias estuvieron suspendidas.

“Es un rubro bastante duro y siempre intentamos salir a flote y reinventarnos, antes vendíamos conservas de comida, después sentía que lo que más me gustaba era el mundo de la porcelana fría para distraerme. En Trenque Lauquen se vende mejor que en Buenos Aires, aquí nos va mucho mejor la feria nos abrió muchas puertas”.

“¿Cómo me llevo con la ciudad? Me costó acostumbrarme, como a todos, pero nos adaptamos muy bien, mi hija trabaja en una obra social me acompaña me ayuda a trasladarme y me lleva las cosas a la feria”. En Trenque Lauquen “me siento más incluida que en Buenos Aires, veo gente con discapacidad que tiene empleos estable y se incluye de verdad, la gente es muy buena ésta es una ciudad para todos, nunca me sentí discriminada”.

Para quienes quieran conocer más sobre sus  creaciones pueden visitar su Facebook como Sol  Conforti o su cuenta de instagram @solartesanias21.