Trenque Lauquen

El día que Perón comió galleta de Beruti

Daniel Zoppiconi fue custodio y asistente del General Juan Domingo Perón durante su tercera presidencia. Todo surgió porque la familia de Alejandro Agustín Lanusse, que fue presidente defacto entre 1971 y 1973, tenía una estancia al lado de Beruti y en los verano el militar llevaba a Daniel a ese predio para que le enseñara a montar a sus hijos “Alejandro, Pablo, Laura e Inés” recuerda hoy Zoppiconi “siempre me dijo que cuando tuviera 18 años me iba a llevar como custodia”. Y cumplió, así entró en el cuerpo de custodios y Lanusse terminó siendo presidente. Continuó en ese lugar con Cámpora, Lastiri, y tuvo una actuación heroica en la jornada triste de Ezeiza cuando regresó Perón de su exilio.

Así se convirtió en uno de los 4 asistentes y custodios más cercanos a Perón “para mi era una persona común, una persona más. Venía a las 6 de la tarde, se ponía el pijama y ojotas y charlaba con nosotros”.

“Un día estábamos comiendo un asado, me dijo que era una porquería que no era como los de la chacra que se comían con pan al lado de la parrilla. Le conté que en Beruti se hacían galletas de campo, me mandó un fin de semana a visitar a mi familia y que le llevara galletas al regreso. Cuando le dije al panadero Pino que le iba a hacer galletas al Presidente no lo podía creer. Sacamos 6 bien grandes, y Perón las comió con un asado en Olivos. Tenemos muchas anécdotas”.

“Tenía dos perritos que eran como corderos, yo no sabía que eran, ahora sé que son caniches. Se prendía un cigarrillo y los médicos lo retaban, él les decía que se iba a morir igual y que lo médicos lo cuidaban no porque lo querían sino porque se les terminaba el sueldo, que los que lo queríamos de verdad éramos nosotros”. Y así Zoppiconi cuenta una y otra historia, de almacenes, presidentes, de 100 años, de ayer, de hoy, de siempre.