Miguel Fernández y la elección de candidatos: «El radicalismo no tolera el dedómetro»

El domingo 12 de febrero la provincia de La Pampa abrió el calendario electoral con una victoria para la Unión Cívica Radical por sobre el PRO, su principal socio político dentro de Juntos por el Cambio. El centenario partido abrazó el resultado del diputado nacional Martín Berhongaray a la gobernación…

El domingo 12 de febrero la provincia de La Pampa abrió el calendario electoral con una victoria para la Unión Cívica Radical por sobre el PRO, su principal socio político dentro de Juntos por el Cambio. El centenario partido abrazó el resultado del diputado nacional Martín Berhongaray a la gobernación y se agranda para encarar el largo y sinuoso camino que queda hacia las presidenciales.
Las elecciones pampeanas eran obligatorias para las fuerzas que tenían más de una lista, pero el voto fue opcional. Los afiliados sólo podían participar de las internas de su partido, mientras que los electores independientes lo hicieron por la que desearan.
Si bien lo que sucedió en La Pampa no es extrapolable a lo que pueda llegar a suceder en otras jurisdicciones, la victoria alimenta el discurso que viene abonando el radicalismo desde un tiempo a esta parte: tenemos territorio, tenemos gestión, tenemos que liderar la coalición.
De hecho fue -palabras más, palabras menos-, el mensaje que bajaron los principales dirigentes del partido. «Tenemos un partido unido y movilizado, dispuesto a afianzar aún más Juntos por el Cambio para transformar La Pampa y el país», destacó el gobernador de Jujuy y presidente de la UCR Nacional, Gerardo Morales.
El jefe comunal de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, titular del Foro de Intendentes Radicales en diálogo con La Tecla analizó que esta primera victoria “abona un poco el camino que viene recorriendo el radicalismo, un camino de consolidación, de poder territorial, de vocación de ganar elecciones y gestionar el poder en todos los niveles, tanto provincial como local. Es un paso más en este camino que lleva tiempo y que se va consolidando”.

“Obviamente los dirigentes nacionales están presentes pero después eso hay que transmitirlo en la provincia de Buenos Aires. Esto es muy propio de La Pampa, no es extrapolable, no le da rédito a ningún sector interno sino que le da potencia al partido, pero lo que hay que hacer en la provincia de Buenos Aires es muy distinto, es otro el escenario político, las fortalezas de los espacios políticos también, las historias son distintas. Tomando en cuenta que se logran resultados cuando se trabaja seriamente, cuando el partido se alinea detrás de un candidato es un mensaje potente”, añadió.

Para Fernández, “en la provincia de Buenos Aires seguimos construyendo el camino, nosotros particularmente acompañando a Maxi Abad. Después se va a entrar en una etapa en la que empezaremos a ver las potencialidades de cada candidato, los mejores escenarios, siempre con un condicionante que es el escenario nacional, a pesar de ser bonaerenses siempre estamos mirando con atención lo que sucede a nivel nacional, cómo el partido resuelve sus candidaturas nacionales, qué real vocación de poder tienen para realmente posicionar un candidato a Presidente”.

“De algo que nos sentimos orgullosos es del territorio y de conocer lo que pasa en el territorio y cómo la experiencia se puede llevar al gobierno de la provincia o a la presidencia. Cómo resolver los problemas cotidianos, priorizar los recursos en favor de las necesidades, si eso no lo tiene el gobernador o el presidente, va a fallar. Eso aporta el radicalismo: sencillez, sentido común, territorio, los pies en la tierra, no creernos más, pero sabiendo que no somos menos que el otro. Tenemos necesidad de participar para agregar potencia y calidad al Gobierno que va a venir. Ahí está la fortaleza del radicalismo y que la gente valora”, señaló el mandamás de la Cuarta.

Pero Abad no es el único candidato a Gobernador del radicalismo, y mucho menos de Juntos por el Cambio. Por el partido amarillo también se anotaron Diego Santilli, Cristian Ritondo, Diego Valenzuela, Néstor Grindetti y Javier Iguacel. En la Coalición Cívica surgió el nombre de Maricel Etchecoin y en el peronismo republicano postularon a Joaquín De la Torre.

Puertas adentro manifestó sus intenciones Gustavo Posse, intendente de San Isidro, quien ya pidió una interna para postular a un solo candidato por el espacio.

“El radicalismo no tolera el dedómetro, lo que se pide es una verdad de perogrullo. Lo vamos a resolver de la manera más democrática posible, no a dedo, ni a lo sillazos ni por imposición. Cuando Maxi fue elegido presidente del Comité fue elegido para ser presidente de Comité y como candidato a Gobernador tendrá un mecanismo de validación para que acompañe la totalidad del partido. Habrá que discutir y ponernos de acuerdo. El radicalismo, a diferencia del PRO tiene organismos institucionales para resolver estas cuestiones: la convención provincial, la convención nacional no están de gusto, no se eligen para cumplir con un reglamento, se eligen y se arman para decidir todas estas cosas”, consideró al respecto Fernández.

Y cerró: “Hay un camino por recorrer, no hay que victimizarse. Llegará el momento para decidir en conjunto. Los intendentes no nos creemos más que los legisladores, ni que los militantes, ni los dirigentes de comités. Todos vamos a definir esto, escuchando todas las voces. No hay que prejuzgar. Quienes hoy quieren una elección interna se largaron hace mucho tiempo, mucho antes que Maxi. Nadie puso el grito en el cielo. Hay que ser cautos”.
La Tecla

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