Agustín Laviana, conocido empresario del sector automotriz de Trenque Lauquen y la región, se encuentra en suelo estadounidense viviendo lo que él mismo definió en sus redes sociales como «su sueño»: seguir a la Selección Argentina en el Mundial 2026.
Desde Dallas, Texas, el empresario contó en La 96.5 FM la experiencia que lo tiene recorriendo el país del norte junto a un grupo de catorce amigos, varios de ellos argentinos radicados hace décadas en los Estados Unidos.
Todo comenzó el año pasado, cuando Laviana visitó a un grupo de amigos que conoció a través de Boca Juniors —argentinos que viven hace muchos años en Estados Unidos— y en esa charla surgió la idea de adquirir un Motorhome para recorrer el país durante el Mundial. Compromisos laborales —entre ellos la inauguración de un nuevo local en Pehuajó— lo obligaron a bajarse del plan inicial, pero el grupo siguió adelante: en marzo compraron la unidad, un Ford 2012 de gran porte, que salió de New Jersey rumbo a Kansas.
«El Motorhome acá vale lo que vale un Gol Trend en Argentina», graficó Laviana, explicando que en el mercado estadounidense este tipo de vehículos tiene un valor accesible y fácil reventa. De hecho, el amigo que lo adquirió planea venderlo una vez finalizado el torneo y recuperar la inversión. El grupo original de ocho personas —cuatro de San Juan y el resto radicados en EE.UU., entre ellos el periodista Tato Aguilera de TyC Sport— se amplió a 14 al llegar a Dallas, donde se alquiló además una casa.
ENTRADAS INALCANZABLES Y EL EFECTO MESSI
El calor —con temperaturas que alcanzan los 42 grados con alta humedad— es uno de los primeros impactos del viaje. «Caminás una cuadra y te metés en algún local porque el calor es insoportable», describió el empresario. Pero si hay algo que verdaderamente sacude los bolsillos es el precio de las entradas. La reventa para partidos de Argentina arranca en los 2.000 dólares —categoría 4, la más alta y alejada del campo—, y para la final se habla de hasta 9.000 dólares. Laviana pudo acceder a entradas de categoría 1 y 2 gracias a que sus amigos las compraron con anticipación, cuando los valores rondaban los 600 dólares.
«Acá es legal la reventa, es oferta y demanda, y muchos compraron entradas para especular con los precios», explicó. La alta demanda tiene un nombre propio: Lionel Messi. Según Laviana, en base a lo que comparte con periodistas acreditados como Pasman y Aguilera, sólo entre un 20% y un 30% del público que ocupa las tribunas con camiseta argentina es argentino de verdad. El resto son pakistaníes, mexicanos, colombianos, peruanos y fanáticos de todo el mundo que viajaron exclusivamente para ver al astro del Inter Miami. «En cualquier tienda que entrás hay una remera de Messi. En un local de camisetas de NBA, Messi te ocupa una pared entera», graficó.
EL PRIMER MUNDO
La infraestructura estadounidense no deja de sorprender al visitante argentino. Laviana destacó la presencia de robots en los alrededores de los estadios, la proliferación de autos que se manejan solos y la monumentalidad de los recintos deportivos, todos con aire acondicionado. «Estamos muy lejos de esta realidad», reconoció el empresario, quien también señaló la comodidad de las butacas, el servicio de mozo dentro del estadio y la generosidad de las marcas, que regalan bebidas, vasos y merchandising a los asistentes.
Con su mirada profesional en el rubro automotriz —es concesionario de Foton en Pehuajó y tiene presencia en Trenque Lauquen—, Laviana no perdió oportunidad de observar el parque automotor texano: «Acá lo chino todavía no llegó, se siguen viendo las marcas tradicionales. No percibo tanto el avance eléctrico del que tanto se habla; sigue dominando el auto americano de motor grande, 400 o 500 caballos. Y las estaciones de servicio tienen entre 40 y 120 surtidores, cuando la más grande que tenemos nosotros tiene ocho».
EL ARGENTINO QUE COPA DONDE ESTÉ
La policía estadounidense, al contrario de lo que Laviana vivió en Brasil durante un partido de Boca, se mostró amigable y servicial con los turistas. Aunque hubo momentos en que el desborde festivo del argentino puso a prueba esa paciencia: «En un momento cortamos la calle en Dallas y se les fue de las manos porque el argentino copa donde esté, y se suma gente de otros países». El propio Laviana reconoció que la seguridad lo corrió de su lugar durante el festejo del gol de Messi, luego de que se volviera a festejar frente al conocido youtuber anti-Messi, Speed.
Entre los cruces ilustres del viaje, Laviana no ocultó su emoción: compartió el vuelo de Miami a Dallas nada menos que con Sergio el Kun Agüero y el Pocho Lavezzi. Y para el día del partido frente a Jordania (ayer), tenía agendada una visita a Martín Palermo que iba a concretarse gracias a la mediación de un amigo en común.
Laviana viajó para dos partidos: el de Austria y el de Jordania. Luego del encuentro, el grupo emprenderá el Motorhome hacia Nueva Orleans, con paradas en el camino para conocer la ruta, y de allí a Miami, donde se esperan las mayores concentraciones de hinchas argentinos. Él se quedará dos días más en Miami antes de regresar a casa.
«Miami va a ser donde más gente va a haber, donde más se va a notar el argentino», anticipó. Y cerró con una postal que resume el espíritu de esta aventura: «En un momento estás saltando en la cancha y te das vuelta y estás saltando con un pakistaní. Messi es un embajador tremendo de Argentina».

Agustín Laviana desde EEUU contó cómo se vive el Mundial y lo que genera Messi
El empresario automotriz de la región viajó a Estados Unidos para vivir el Mundial de cerca junto a un grupo de amigos. Calor extremo, entradas millonarias, robots en las calles y la fiebre por Messi son algunos de los ingredientes de una aventura única.

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