La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires (filial local), Sandra Vernhes, advirtió que el reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita la venta libre de una nueva tanda de medicamentos golpea de lleno a la cobertura de obras sociales y prepagas, y afecta especialmente a los adultos mayores.
Consultada sobre el impacto de la medida en las farmacias, Vernhes fue clara: “a las farmacias no afecta, a la gente que utiliza esta medicación” sí. La profesional recordó que en 2024 ya hubo una disposición similar, y explicó el mecanismo de fondo: cuando un medicamento pasa de venta bajo receta a venta libre, deja de tener cobertura de las obras sociales y prepagas. Eso significa que el paciente pierde el descuento que antes tenía garantizado.
El argumento oficial para justificar el cambio es que los medicamentos de venta libre bajan de precio. Vernhes admitió que eso es cierto, aunque la baja “no es muy significativa”. El problema, señaló, aparece cuando se compara con lo que antes cubría la obra social: un adulto mayor que tenía un descuento del 70%, el 80% o incluso el 100% en su cobertura terminará pagando más por el mismo medicamento, aunque su precio de lista haya bajado, porque ahora debe afrontarlo sin ese respaldo.
Esa diferencia económica, advirtió, ya está generando un cambio de conducta preocupante: en muchos casos, sobre todo entre adultos mayores, las personas optan por no usar el medicamento, usarlo solo en contadas ocasiones o directamente discontinuar un tratamiento que debería sostenerse en el tiempo.
Vernhes aclaró un punto que suele generar confusión: que un medicamento pase a venta libre significa que ya no requiere receta médica para adquirirse en la farmacia, pero no habilita su venta en otros comercios. La legislación vigente, subrayó, sigue considerando al medicamento un bien de uso comunitario que debe ser dispensado por un profesional farmacéutico dentro del ámbito de las farmacias.
De todos modos, reconoció que este tipo de avances graduales genera inquietud puertas adentro del sector: “Esto no deja de ser una amenaza”, dijo, en referencia a iniciativas que en el pasado plantearon abrir la venta de medicamentos a otros canales. Aclaró, sin embargo, que la aplicación efectiva de la norma depende de que cada provincia la adopte —en este caso, del Ministerio de Salud bonaerense— y no del colegio profesional, que solo puede manifestar su preocupación.
LOS MEDICAMENTOS INCLUIDOS EN EL DNU
Según detalló Vernhes, el listado incluye:
● Trimebutina, utilizada para inflamaciones del tracto digestivo, principalmente intestinal.
● Levocetirizina y fexofenadina, antialérgicos. En el caso de la fexofenadina, solo pasó a venta libre la presentación de dosis más baja; las de mayor concentración siguen requiriendo receta.
● Olopatadina, antialérgico ocular en gotas.
● Un mucolítico presente en jarabes para la tos, aunque la mayoría de estos productos ya eran de venta libre, por lo que el impacto será menor.
● Dimenhidrinato, usado contra mareos y náuseas, conocido comercialmente como Dramamine, muy utilizado por quienes se descomponen durante viajes largos.
RIESGOS PARA LA SALUD COMUNITARIA
Consultada sobre si la medida representa un riesgo sanitario, Vernhes no dudó: “Sí es peligroso”. Explicó que ya se observan efectos secundarios que antes no aparecían con el uso correcto de estos fármacos, muchos de los cuales están pensados para tratamientos cortos y puntuales, no para uso crónico.
El riesgo mayor, dijo, es que al no requerir receta, los pacientes no consultan posibles interacciones con otra medicación que ya estén tomando —por ejemplo, personas hipertensas o con colesterol elevado que no pueden interrumpir sus tratamientos crónicos—. Por eso, insistió en la importancia de consultar siempre al médico clínico antes de combinar cualquier medicamento de venta libre con un tratamiento en curso.
La farmacéutica también señaló que la noticia tomó por sorpresa al propio colegio profesional: la normativa llegó al Colegio de la Provincia esta semana y recién ayer se difundió a las filiales, sin que hubiera anticipación previa sobre nuevas incorporaciones al listado de venta libre.
EL PANORAMA DEL SECTOR
Respecto de la situación comercial de las farmacias, Vernhes describió un semestre estable. Según los números que maneja el sector, apenas el 11% de los medicamentos que se dispensan en las farmacias corresponden a venta libre, mientras que entre el 80% y el 90% —según la región— sigue siendo de venta bajo receta.
En cuanto a precios, indicó que no hubo aumentos generalizados en el último trimestre, aunque sí subas puntuales de hasta un 5% en algunos productos. Sobre la relación con las obras sociales, mencionó que las farmacias atravesaron dificultades con los pagos de PAMI, que lograron regularizar parcialmente, y que al 31 de julio restaba resolver una deuda pendiente por un atraso importante, cuya regularización esperan confirmar en los próximos días.
Venta libre de medicamentos: “Por más que baje el precio, el paciente termina pagando más”
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos Sandra Vernhes, advirtió que los pacientes pierden los descuentos de las obras sociales, y afecta especialmente a los adultos mayores.

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