De un grupo de WhatsApp a mesas largas: las “Comilonas” de Beruti que suman gente de toda la zona

Las «Comilonas de los viernes» en el buffet del Club Giat proponen platos caseros, precios accesibles y mesas largas donde se reencuentran viejas y nuevas generaciones.

Todo empezó con un grupo de WhatsApp. “Hicimos un grupo que se llama Comilona de los viernes y de a poco se van agregando personas”, cuenta Gustavo de Lellis, a cargo de la cantina del club. Hoy se suman vecinos de Beruti, de Juan José Paso, de Trenque Lauquen y chicos que vivían en el pueblo y volvieron a arrimarse.

La propuesta es simple: una cena cada 15 días, con el menú anunciado en el grupo, que por lo general es una comida de olla bajo una receta casera. 

Y, además, para que nadie se quede afuera, todos los fines de semana hay minutas, pizzas y empanadas caseritas para el que quiera pasar. Y el bolsillo está pensado: “Intentamos que los precios sean razonables, así puede venir la mayor cantidad de gente posible”, contó Gustavo en nota con el programa Sin Red, conducido por Fabio Cornejo y José Luis Oloriz, que se emite por Radio LU11.   

“Gracias a Dios se está agregando bastante gente”, celebra. “Es un movimiento lindo para el buffet del club y una manera de juntar familia.” Y lo de familia no es una frase hecha. Armaron mesas largas, mesas grandes, “y se sientan todos juntos y conversan”. Algunos se conocen de toda la vida, otros se ven por primera vez, y a la hora del plato ya no importa.

En la cocina también manda la familia: Gustavo trabaja con su señora y su nieta, y a veces lo ayudan su hija o su hijo. El menú va cambiando para no repetir: pastas como ravioles y canelones, carne de cerdo, pollo, mucha comida elaborada. “Tratamos de cambiar los menús para que la gente lo disfrute”, dijo el responsable del buffet de Giat en diálogo con LU11. 

El ambiente suma lo suyo. Hace poco aparecieron un par de pescadores del Gran Buenos Aires con bombo y guitarra, y la cena se transformó en peña. “Se crea un ambiente lindísimo”, recuerda. Cada tanto también hay karaoke: “Hay algunos que cantan bien, otros más o menos, y algunos que se animan”.

Detrás de todo hay una idea que Gustavo repite: “La idea nuestra cuando ganamos la concesión fue hacerlo en función social: que vengan los chicos, las madres, la familia”. La Comisión actual acompaña: van acomodando de a poco lo que el tiempo deteriora. “Estos chicos tienen muchas ganas de hacer, y lo van haciendo.”

Un club con historia

Quien entra al buffet de GIAT se encuentra con las paredes llenas de recuerdos. Están las camisetas que trajo la estrella del fútbol mundial Roberto Baggio, y la del futbolista Fernando González, vecino de Beruti, que la cedió cuando ascendió con Barracas. También hay fotos del club.

“Cualquier berutense conoce la historia y siempre está muy decidido a contarla”, dice Gustavo.

La invitación es para todos. “Están todos invitados, la comunidad entera”, finaliza.

Otras noticias

reims
famyl
hcd
Madesur