Un informe periodístico revela el estado desastroso de la ruta 33 y su impacto en la producción agropecuaria

Un relevamiento de Infocampo volvió a poner en evidencia el grave estado de la Ruta Nacional 33, corredor estratégico que conecta los puertos de Bahía Blanca y Santa Fe.

La Ruta Nacional 33 atraviesa una situación crítica y vuelve a quedar en el centro de los reclamos por su estado de conservación. Un informe realizado por el sitio especializado en noticias agropecuarias Infocampo, que incluyó testimonios de transportistas, productores y autoridades de la región, mostró el deterioro de una vía estratégica que conecta los puertos de Bahía Blanca y Santa Fe y por la que circula buena parte de la producción agropecuaria argentina.
El relevamiento puso el foco en las dificultades que enfrentan diariamente los transportistas. Pernos, extremos, bolilleros, hojas de elástico y distintos componentes de los camiones sufren las consecuencias del mal estado de la calzada. “Se rompe el camión y el camionero se hace cargo de todo”, señalaron los transportistas entrevistados.
A la vez, los talleres mecánicos de la zona se encuentran colapsados por la cantidad de vehículos que necesitan reparaciones como consecuencia del tránsito permanente por la ruta.
Uno de los puntos más cuestionados es el puente del alteo Vidania (en Trenque Lauquen), donde existe un desnivel de aproximadamente cuatro metros. Los entrevistados describen el sector como uno de los tramos más peligrosos, debido a las características del puente y al riesgo que representa para quienes circulan en ambos sentidos.
El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, advirtió además sobre la ausencia de controles de peso. Según planteó, esto permite que los camiones circulen con cargas superiores a las permitidas y acelera el deterioro de una ruta que atraviesa un territorio con condiciones de suelo particularmente complejas.
“Acá empieza el río Salado y termina el río Quinto. Necesitamos la presencia de la autoridad, necesitamos una salida de agua de la región”, sostuvo Alegre al referirse a la problemática estructural de la zona.
El jefe comunal también destacó el impacto productivo que tiene la Ruta 33 para General Villegas, distrito que, según señaló, es el primero en importancia en producción de maní, actividad que genera un importante movimiento de camiones hacia Córdoba.
En el caso de Trenque Lauquen, el intendente Francisco Recoulat recordó que el tramo del alteo Vidania fue concebido como una solución de emergencia que terminó permaneciendo durante décadas.
“Fue una obra de emergencia que quedó para siempre”, señaló Recoulat, quien sostuvo que desde hace más de tres décadas quienes circulan por ese sector lo hacen con preocupación porque la seguridad depende también de los vehículos que circulan en sentido contrario.
Recoulat remarcó además el peso productivo que tiene Trenque Lauquen sobre la traza. “Trenque Lauquen está anclado en una zona productiva más fuerte en lechería, con más de 150 tambos, y tiene mucho tránsito en las rutas”, explicó.
El intendente también cuestionó el esquema de financiamiento y mantenimiento de las rutas. Señaló que el municipio recibió información acerca de la instalación de una cabina de peaje en el distrito, pero expresó preocupación porque los recursos que se recauden no necesariamente se traducirían en mejoras concretas de la infraestructura vial.
“Nos informaron que en nuestro distrito tendremos una cabina de peaje y nos preocupa que esa inversión no se vuelque en las rutas. Hacemos reclamos y llegan cabinas de peaje, pero sin soluciones”, afirmó.

En la misma línea se expresó Ignacio Kovarsky, ex presidente de CARBAP, quien describió al alteo de Vidania como un sector de extrema peligrosidad. “O te caés al precipicio o te pegás un accidente de frente en ese alteo”, sostuvo.
Kovarsky también hizo hincapié en el impacto económico que genera el deterioro de la ruta. Según explicó, los municipios terminan afrontando gastos vinculados con accidentes y emergencias, mientras que los mayores costos de mantenimiento y reparación de los vehículos terminan trasladándose al precio final de los productos. “Todos estos gastos se trasladan al costo final del producto y eso nos quita competitividad en el exterior”, advirtió.
Otro de los cuestionamientos planteados en el informe apunta al destino de los recursos específicos que se recaudan para infraestructura vial. El informe señala “que la plata está disponible” al momento de cargar combustible y que, de acuerdo con lo expuesto en el informe, solamente una pequeña parte de esos fondos habría sido destinada efectivamente a obras.
La Ruta 33 se convirtió así en mucho más que una vía de comunicación: es un corredor estratégico para el transporte de gran parte de la producción nacional que uno los puertos de Bahía Blanca y Rosario, Santa Fe, y su estado actual es un escenario de tragedias permanentes.

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