Verónica Demaría Massey y la historia de Cabaña Don Miguel, la tradición Angus manejada por mujeres desde 1969

Verónica Demaría Massey, al frente de Cabaña Don Miguel en Trenque Lauquen, repasó la historia familiar del criadero Angus.

De Frente al Campo recorrió Cabaña Don Miguel Angus, en Trenque Lauquen, donde Verónica Demaría Massey de García Llorente abrió las tranqueras para contar la historia de un establecimiento que combina genética Angus, tradición familiar y manejo íntegramente femenino. En el marco de agro entrevistas, la criadora repasó los orígenes de la cabaña, el trabajo diario con el rodeo de pedigree y los detalles del remate que compartirá esta semana junto a Cabaña La Bellaca.
Cabaña Don Miguel nació en 1969, cuando la madre de Verónica decidió sumar la cría de animales de pedigree a la actividad ganadera familiar. Desde entonces, y hasta hoy, el establecimiento estuvo siempre manejado por mujeres. «Es distinto, pero bueno, lo podemos hacer», resumió Verónica sobre esa impronta.
La pasión, según contó, le llegó directamente de su madre, quien fundó la cabaña y contó en sus inicios con el asesoramiento de Alberto Busquet, de Cabaña La Nicolasa, para dar los primeros pasos en la actividad.
«ES PASIÓN, PASIÓN, ES PASIÓN»
«Ser cabañero es pasión, pasión, es pasión. Es un negocio fantástico, pero la verdad que si no te gusta, no te metas en esto.»
Esa definición atraviesa todo su relato: el seguimiento constante de las pariciones, la asignación de servicios animal por animal junto a su asesor Francisco Gutiérrez, de Tres Marías, y la selección de las terneras que quedarán como reposición.
El rodeo de Cabaña Don Miguel ronda las 300 vacas de pedigree, con un plantel que combina inseminación artificial —la modalidad predominante— con algún repaso ocasional a campo. Las vaquillonas entran a servicio entre los 15 y los 20 meses, según su desarrollo individual.
«Yo hago todo, yo no delego, ese es mi gran defecto, no sé delegar.»
Verónica también trasladó una parte capitalizada de su producción a un campo en Lobería, de donde también saldrán animales para la venta. En paralelo, el establecimiento familiar en Marilauquen Sur combina tambo, cría de cerdos, agricultura y la propia cabaña, un esquema que hoy sostiene sola tras la muerte de su marido, Manuel García Llorente, hace un año.
«No dejé nada de lo que estaba haciendo Manuel, mi marido.»
Sobre el tipo de animal que caracteriza a la cabaña, Verónica explicó que en una época se orientaron hacia el «New Type», pero que hoy apuestan a un biotipo moderado, que considera lo que el mercado busca actualmente. Los toros llegan al remate con dos años, aunque algunos son más chicos por nacer entre julio y diciembre. Se manejan a campo y se encierran unos meses antes del remate para ganar estado, sin llegar a sobrepasarse. En cuanto a la genética, sigue una línea definida pero combina semen de distintos orígenes, entre ellos Tres Marías.
Quienes quieran conocer en profundidad la historia completa de la cabaña y su recorrido desde 1969 pueden hacerlo a través del sitio oficial de Cabaña Don Miguel, donde Verónica repasa además el traslado del establecimiento desde San Carlos de Bolívar hasta Trenque Lauquen.
Esta nota sobre Cabaña Don Miguel Angus forma parte del ciclo de agro entrevistas de Agro Entrevistas TV, donde semana a semana se recorren establecimientos y se dialoga con sus protagonistas. Quienes buscan más contenido sobre la actividad ganadera y productiva de la región pueden visitar también la sección de Agro Pampeanas. Y si de mujeres al frente del campo se trata, vale la pena recorrer las historias reunidas en Abriendo Tranqueras Pampeanas.

Nota y foto gentileza de frente al campo

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