Recoulat, tras la visita de Kicillof: “Trenque Lauquen es un municipio en el que se puede confiar”

El intendente repasó la agenda del gobernador por el distrito: la inauguración del centro de salud mental, la entrega de escrituras, obras hídricas y viales, y el aspecto político de una tercera visita en su gestión.

El intendente de Trenque Lauquen, Francisco Recoulat, dialogó tras la visita del gobernador Axel Kicillof y gran parte de su gabinete al distrito. En la recorrida, que incluyó Trenque Lauquen y la localidad de Pellegrini, se inauguró el nuevo centro de salud mental, se entregaron escrituras, un camión recolector y se recorrieron obras viales e hídricas en marcha. A continuación, la entrevista completa.
En una entrevista con La 96.5 FM el mandatario comunal dijo lo siguiente:
-¿Cómo llega a concretarse el centro de salud mental que ayer inauguró el gobernador?
-Fue un proyecto que se venía empujando hace bastante tiempo, una de las primeras gestiones que tuve con Nicolás Kreplak, el ministro de Salud. La provincia tenía proyectados 16 centros de salud mental distribuidos en el territorio bonaerense, y el único que logramos que quedara en el interior fue el de Trenque Lauquen; el resto estaba concentrado en ciudades más grandes y en el conurbano.
Avanzamos con todas las gestiones: el Concejo Deliberante aprobó el proyecto, el municipio puso el terreno y la provincia financió la obra. Adentro va a funcionar también el CPA, un organismo provincial que históricamente trabajó en Trenque Lauquen pero nunca tuvo un lugar físico propio; alquilaba inmuebles y hasta hace unos años funcionaba dentro de un CAPS municipal.
-¿Cómo va a ser la articulación entre el municipio y la provincia en el funcionamiento del centro?
-Esa articulación ya viene establecida desde que el CPA funciona dentro de un organismo municipal. Nosotros tenemos un dispositivo que se llama La Cópola, en calle Belgrano, frente al Hospital, donde está el área de salud mental con consultorios para pacientes que necesitan psicólogos o psiquiatras.
En un momento pensamos trasladar La Cópola al nuevo centro, pero después resolvimos que siguiera funcionando como está y que el centro de salud mental sea un dispositivo distinto, con su propia dinámica. En ese esquema hemos avanzado también en desdoblar el servicio de psiquiatría, que antes era uno solo para adultos y jóvenes, y ahora tiene especialistas para cada franja etaria; eso es algo muy difícil de encontrar en un municipio.
Las estadísticas nos han dado bien: con un abordaje multidisciplinario bajamos la cantidad de internaciones en jóvenes. Ahora el desafío es la demanda en adultos, que es mucho mayor. El nuevo centro tiene un aula-taller y consultorios para atención individual y para talleres grupales. Victoria Domínguez es quien viene llevando adelante este proyecto, haciendo de nexo entre salud comunitaria y salud mental. De todos modos, esta es una herramienta más, no es la solución a todo: la salud mental es una problemática que crece a nivel mundial y en general los gobiernos van corriendo de atrás. Acá dimos un salto.
-Usted mencionó también los consumos problemáticos como un tema que se empieza a visibilizar.
-Sí, ahí se abre otra puerta: la de tomar el tema, o por lo menos visibilizarlo desde el Estado. Los consumos problemáticos siempre fueron un tabú, porque hablar de determinadas cuestiones genera incomodidad y muchas veces hasta la Justicia convive con esa violencia de los pueblos donde todos nos conocemos. Que el Estado ponga el tema sobre la mesa es sacar algo que estaba escondido debajo de la alfombra, y sabemos que hay un problema importante, lo vemos por las internaciones y por los pacientes que ingresan a los centros de salud municipales.
Cuando queremos resolver un problema y de entrada lo desconocemos, ya estamos errando el camino hacia la solución. Nosotros teníamos la demanda de un nuevo CAPS, pero decidimos postergarlo y priorizar la salud mental. La obra estaba estipulada en 800 millones de pesos y, con la inflación, terminó rondando los mil millones, con todo el equipamiento instalado. Ayer fue un día de alegría, pero también de responsabilidad para seguir trabajando.
-También hubo entrega de escrituras. ¿Qué representa este trámite para las familias?
-Es algo que le da a la familia una energía, una alegría, porque proyecta deseos: cierra círculos y permite anclar proyectos nuevos. Y no es tan difícil para el Estado; a veces hablando con gente de la administración pública uno ve que las cosas están ahí, solo falta el accionar político, que muchas veces aparece en momentos como este, atravesado por el juego y el lobby de la política.
El circuito es así: el municipio trabaja con el área de legales, recolecta la información, se envía un proyecto al Concejo Deliberante, que decide si esas escrituras son de interés social. Si lo son, se avanza con la Escribanía General de Gobierno. El año pasado, con el ministro Mena, entregamos 400 escrituras a fin de año, y con esta segunda entrega se saldaron muchísimas escrituras que estaban pendientes desde hacía tiempo; me tocó entregar escrituras que habían sido firmadas al inicio de mi gestión.
-¿Qué otros anuncios dejó la visita del gobernador?
-Con la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, veníamos gestionando desde el año pasado la incorporación de un camión para la recolección de puntos limpios; lo conseguimos incluir en el presupuesto provincial de este año y ayer se entregó, junto con una tanda de ropa de trabajo para el personal municipal del área.
También se recorrió la obra del acceso a García Salinas, que está entrando en su etapa final, y se puso en funcionamiento la iluminación de todo el tramo. Esa recorrida fue con el gobernador y con el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, con quien además me había reunido antes de la visita oficial.
-¿Aprovechó esa reunión previa para gestionar algo más para el distrito?
-Sí, yo tenía un pedido de audiencia previo a que se confirmara la visita del gobernador, tanto con Katopodis como con Néstor Álvarez, para avanzar en varios proyectos técnicos. Cuando se confirmó la visita, Gabriel me consultó si quería suspender la reunión, pero preferí viajar igual, porque las visitas oficiales suelen ser muy protocolares y no dejan tiempo para discutir los proyectos en profundidad.
-¿En qué quedó el proyecto del canal pluvial, una de las obras que más reclama la ciudad?
-Ahí avanzamos con el acto técnico final del proyecto del canal Llambías, el principal canal pluvial de salida de la ciudad. Se planificó hace muchísimos años, cuando Trenque Lauquen no tenía ni 20.000 habitantes, y hoy quedó chico frente al crecimiento de la ciudad. Los días de lluvia funciona al límite y eso enlentece la salida del agua en el parque y en otras arterias.
Fue una de las prioridades desde el inicio de la gestión: tomábamos registros fotográficos cada lluvia para fundamentar la necesidad de ampliarlo. Con Néstor Álvarez quedó el proyecto técnico terminado, con estudio hidráulico incluido. Es una obra que va a rondar los 1.500 millones de pesos: contempla la limpieza desde la ruta 5, el cambio de alcantarillados, la construcción de taludes y una modificación en los puentes para ampliar el caudal. Ya pasó al Ministerio de Economía para el acto económico y, si se obtiene, se avanza con la licitación.
-¿Y la terapia intensiva del hospital?
-Ese proyecto lo tiene frenado la provincia por una cuestión económica. Está en etapa de corrección por algunas observaciones sobre gases medicinales y plantas de oxígeno. Hay que terminar de ajustar esos detalles técnicos junto con los equipos del ministerio y que, apenas haya margen económico, el proyecto esté listo para concretarse.
-¿Qué otros proyectos quedaron presentados?
-Presentamos un proyecto de estabilizado para 30 de Agosto y Beruti, con un estudio de calles troncales pensado para la ampliación urbana en algunos barrios. Es un proyecto que podría avanzar este año y permitiría un diseño con estabilizado granular, sobre el que después se podría poner asfalto. Eso mejoraría mucho la circulación en los días de lluvia en sectores que crecieron bastante y que ya tienen agua, cordón cuneta y tendido eléctrico, pero les falta el asfalto. Quedó presentado formalmente para su evaluación; estos proyectos llevan tiempo porque en el ministerio son bastante rigurosos, así que además de la reunión con Katopodis y Álvarez nos juntamos con los ingenieros y arquitectos técnicos para seguir ajustando las correcciones.
LA LECTURA POLÍTICA DE UNA TERCERA VISITA
-Es la tercera visita de Kicillof a Trenque Lauquen en su gestión, en un año en el que se lo menciona como posible candidato presidencial. ¿Qué representa esto para usted como intendente?

-En términos de gestión fue una visita bastante importante y hasta histórica, por la cantidad de ministros presentes: una comitiva muy grande. En términos de gestión es útil porque visitan, reconocen la ciudad y ven las obras. En mi discurso le dije al gobernador que Trenque Lauquen es un municipio dispuesto a trabajar y articular con el gobierno provincial, como también lo haría con el gobierno nacional si así lo quisiera. Pero que además es un municipio confiable, donde cada obra que se firma se inicia y se termina. Y eso no es común en toda la provincia de Buenos Aires. Acá firmamos los convenios, los avanzamos, los terminamos y vamos cobrando de a poco las certificaciones; eso genera un mecanismo de confianza que después ayuda a firmar nuevos convenios.
Que el gobernador haya venido tres veces puede llamar la atención, pero es consecuencia de que hay cosas para inaugurar. ¿Y por qué hay cosas para inaugurar? Porque se gestionaron y se concretaron. En otros lugares se gestiona, pero no siempre se termina. Que haya venido a entregar 60 viviendas, a inaugurar la Escuela N.° 3 o a esto de ayer tiene que ver con que esas gestiones dan fruto: hay que recorrer un montón de oficinas y, una vez firmadas, hacerlas realidad. Que haya un centro de salud mental en el interior no es casualidad: se planteó, se trabajó y se empujó. Salieron 16 para toda la provincia y un distrito de 50.000 habitantes lo logró tener.
-¿Cómo convive esa lectura de gestión con las connotaciones políticas de cara a 2027?
-El gobernador ha manifestado sus intenciones de ser candidato a presidente, y a medida que se acercan las elecciones del año que viene, cada visita empieza a quedar un poco teñida por esas cuestiones. Yo estoy concentrado en vincularme, en gestionar y en lograr traer recursos para Trenque Lauquen. Después, el año que viene la sociedad elegirá si hay PASO o no, quiénes serán los candidatos de cada espacio y quiénes representarán a la ciudadanía en lo que viene.
VIVIENDAS
-En Pellegrini se entregaron viviendas de la Caja de Policía. ¿Hay margen para que Trenque Lauquen sume más unidades?

-Con la Caja de Policía tuvimos un diálogo y veníamos con cierto avance, aunque ellos están financiando muy poca cantidad de viviendas en general. Aun así, Trenque Lauquen es el municipio donde más viviendas financió la Caja de Policía; es una gestión que también viene acompañando Valentín Miranda. Nos faltaba redondear el número, y ellos además tenían restricciones económicas que los llevaron a ir cumpliendo de a poco los convenios ya firmados. Pero sí, es algo que se puede llegar a desencadenar.
-¿Y en materia de vivienda social con el Ministerio de Hábitat?
-Ahí la demanda sigue siendo avanzar con viviendas sociales, pero no hemos tenido novedades: las cuestiones económicas están bastante complicadas. Venimos empujando mucho, no tenemos novedades por ahora, pero lo vamos a seguir empujando hasta poder lograrlo.

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